miércoles, 30 de abril de 2014

¡Milagro!

¿Recordais que hace unos meses podé la parra?

Pues no sólo está viva.

 
 Prueba de vida.

Sino que además, le están saliendo flores por todas partes.

¡¡Flores!!

Y cuando digo por todas partes quiero decir por todas partes. Hay muchísimas más flores que el año pasado. Esperemos que prosperen porque tenemos el malvado plan de hacer pasas.

viernes, 25 de abril de 2014

Vaya desmadre

Un poco de lluvia, un poco de sol, y mira la que se monta en el Herrén.


 
Hace una semana una podía sentarse tranquilamente en esta silla.

Y así están los dos bancales. La hierba se los está comiendo por los lados y por el camino que hay entre ellos, pero el centro resiste. El acolchado por capas es fantástico.

 Creo que va a tocar trabajar.

Menos mal que esta Semana Santa nos trajimos una güadaña de Galicia.

 Mi querida esposa afila la hoja con la piedra.

Mi querida esposa contra el mundo.


sábado, 19 de abril de 2014

Un camino

Si una cosa hemos aprendido de nuestras experiencias anteriores es la importancia de tener caminos y terrazas pavimentados y bien delimitados. Las ventajas son múltiples:

- el pavimento invita a moverse, explorar el espacio y pararse en las zonas de descanso
- los caminos y zonas de ocio/descanso están siempre transitables y accesibles
- se limita la erosión y la evaporación en esa zona
- bajo el pavimento se forma una zona fresca de tierra que da cobijo a las raíces de las plantas plantadas a los márgenes
- si la llaga es permeable (esto es muy importante), la zona pavimentada funciona como una zona de recogida de agua de lluvia y almacena agua en la tierra que tiene debajo
- el pavimento acumula calor durante el día y lo suelta por la noche, con lo que se suavizan las diferencias de temperatura, llegando incluso a poder tener zonas sin heladas
- son bonitos

Los mejores trazados son los que la gente hace con sus ires y venires diarios, lo que en permacultura se llama "desire lines" (las líneas de deseo), es decir la trayectoria que la gente quiere tomar, no la que parece bonita sobre el papel.

Una de esas "lineas de deseo" del Herrén va del porche este de la cabaña al porche oeste (donde está la parra). Como una amiga (¡Gracias, Candela!) nos regaló unas piedras que le sobraron de una obra en su casa, decidimos usarlas para hacer un camino pavimentado en esa trayectoria.

El camino trazado y el principio de la pavimentación.
A la derecha, la cabaña. A la izquierda, la barbacoa.

Los caminos, cuanto más anchos mejor. Tiene que poder pasar una carretilla. Tiene que poder pasar una silla de ruedas. Tienen que poder pasar dos personas hablando, una al lado de la otra. Como mínimo deben tener 1 metro. Si puede ser 1,5 m, mejor. No tengo cita de ningún gurú del diseño, es mi experiencia personal.

Bien, pues estaba mi estimada esposa dale que dale poniendo piedras, cuando se dio cuenta de que se le habían acabado.

Hasta aquí llegaron las piedras.

Así que allí fuimos muy contentas a comprar más, inocentes de nosotras. Lo que no nos esperábamos son los precios de las dichosas piedrecitas. En fín, así se queda el camino por el momento, que hay otras prioridades. Ya estamos rumiando una solución. Seguiremos informando.


viernes, 11 de abril de 2014

Degustación de quesos

Hemos probado los primeros quesos curados y hemos vivido para contarlo, lo cual no es poco.

A la izquierda, queso curado tal cual, a la derecha, queso envuelto en hojas de castaño.

El queso curado tenía una costra agradable y era más blando en el interior. La pasta interna era de color claro con manchas verdosas y huecas. No sé si se precia en la foto, pero las manchas eran colonias similares a las que se encuentran en losquesos azules y, efectivamente, el saber del queso recuerda a los quesos azules, aunque también al cabrales. El inconveniente es que tienen un punto de acidez algo desagradable. Por lo tanto, hemos conseguido un queso bonito y de sabor fuerte, pero hay que intentar eliminar la acidez y merecería hacerse en un tamaño más grande.

Queso tipo azul/cabrales.

El queso curado en hojas de castaño es muy bonito visto desde fuera

Qué monos los paquetitos.

Pero luego al abrirlo, es una paparruta informe. Mi estimada esposa dice que se parece a la torta del casar, pero la torta tiene al menos una corteza dura y nuestro queso se deshace al abrir el paquetito, cosa que no me convence.

Eso sí, para untar es perfecto.

El queso tiene un color casi blanco con zonas y vetas rosas. Mi estimada esposa dice que la torta del casar también sale rosa a veces. Y, efectivamente, el sabor de nuestro queso recuerda al de la torta del casar pero más ácido.

A la derecha, el queso tal y como sale del paquete. A la izquierda, untado en un trozo de pan.

De lo que podemos concluir:

- somos capaces de hacer quesos carentes de toda toxicidad, así que en caso de un apocalipsis zombi, podremos conservar el exceso de leche en momentos de abundancia para momentos de penuria.
- la zona de maduración de quesos se asemeja a un laboratorio de microbiología en la variedad y cantidad de bichitos. Por el momento hemos cultivado con éxito tres microorganismos: una bacteria verdosa (tipo queso azul), una rosada (tipo torta del casar) y moho.
- tenemos que reducir la acidez de los quesos para lo cual lo primero que haremos será meternos en el Google.
- los quesos merecerían ser más grandes para reducir la relación costra/pasta interna. Vamos a comprar moldes más grandes a ver qué pasa.

¡¡Vamos por buen camino!!

miércoles, 9 de abril de 2014

Tratamiento casero de aguas grises

Bueno, al parecer las aguas de la cocina se consideran aguas negras. No sé porqué la verdad, a no ser que la gente lave los platos sin quitar antes los restos de comida porque todavía no se han enterado de que los restos de comida los inventaron los dioses para las gallinas y los cerdos o, a falta de ellos, la pila de compost. En fin, yo, en mi infinita inocencia, pensaba que eran aguas grises y planifiqué un sistema de tratamiento inspirado en el libro "Create an oasis with grey water" de Art Ludwig, que al parecer vive en Barcelona. El libro lo recomiendo encarecidamente, pero la página web, oasisdesign.net, también es genial.

Es un libro fantástico.

De todos los sistemas que propone el libro (y propone unos cuantos) elegí el más sencillo, acorde a mis capacidades tecnológicas. A parte de eso, como lo que quiero es tratar el agua del fregadero de la cocina de la cabaña, no me enfrento a un gran problema. Como nadie vive ahí, el fregadero se usa poco y cuando se usa normalmente es para llenar un vaso de agua o lavarse las manos y, cuando nos quedamos allí a dormir (3 veces en el año 2013), para lavarnos los dientes y fregar los platos (retirando previamente los restos de comida).

El fregadero de la cabaña.

En conclusión, espero que el agua de este fregadero se pueda considerar agua gris y que no me haya caído con todo el equipo con este sistema.

Cuando llegamos al Herrén, detrás de la cabaña, cerca del ciruelo, encontramos tres tubos que salían de la tierra y se abrían en medio de la hierba. Investigando, comprendimos que dos son el desagüe de la piscina y el tercero el del fregadero de la cabaña.

El agua de la piscina se vaciará algún año que otro, por lo que no se puede contar con ella para regar ni nada, pero cuando sí se vacíe será una cantidad de agua impresionante, así que hay que tener un sistema para gestionar todo este agua si hace falta.

La piscina. El desagüe sale detrás de la barbacoa,
que se ve justo al borde de la foto, en la parte central derecha.

El agua que sale del fregadero tampoco es abundante ni constante, por lo que tampoco se puede contar con ella para riego, pero sí necesita algún tratamiento porque lleva jabón (solo usamos tipo lagarto) y algún resto de comida. Las grasas son lo que más me preocupa.

El sistema por el que opté es el del "donut con una planta enmedio", que es algo así:

Earth Shelter & Grey Water2
Olvidad el barril de la derecha. La idea es la de la imagen de la izquierda. Foto tomada de aquí

Pero primero había que resolver lo que los desagües de la piscina. ¿Recordais la zanja de retención de agua que hice para el ciruelo? Mi estimada esposa y yo hicimos una canalización (léase agujero largo) que va desde los desagües hasta la zanja, de forma que si se vacía la piscina el agua se aproveche para el ciruelo.

Los desagües quedan bajo las piedras, para tenerlos localizados
y que no se muevan con la fuerza del agua.

Visto desde el otro lado.

Como la zanja no es suficiente para contener el agua de toda la piscina, el siguiente paso será hacerle un rebosadero que canalice el agua hacia otros destinos.

Después le tocó el turno al desagüe de la cocina. Cavamos un donut, que quizás haya quedado un poco pequeño, y lo llenamos primero con restos de podas y después con paja. El desagüe se abre justo en el medio del espacio lleno de restos de poda.

El tubo, a la derecha, cubierto de piedras.
A la izquierda, el donut, listo para que plantemos algo.


El donut de aguas grises (izquierda) y los desagües de la piscina (derecha)
con unos iris afanados por servidora en jardines mal guardados. La barbacoa está tras la piedra.


¿Qué puedo plantar en el donut? Necesito una planta vivaz pequeña a la que le venga bien el agua, pero no dependa de ella y que pueda estar al sur, protegida por la piedra, pero que le venga bien la sombra del almendro que tiene enfrente y si además puede dar alguna fruta, pues mejor. ¿Alguna idea? Podría ser una trepadora que guiara para subir por la piedra.










martes, 8 de abril de 2014

Big Top

Quizás recordeis esta jardinera que hice hace unos meses contra unas rocas orientadas al sur. Mi idea era plantar un nectarinero Big Top.

 La fermosa jardinera.

Normalmente no plantaría un nectarinero en el Herrén porque les van mejor las zonas algo más cálidas. Pero las nectarinas son las frutas preferidas de mi querida esposa, así que cuando hice la jardinera pensé que sería un buen sitio para uno. Espero que, al estar orientadas al sur, las piedras acumulen calor durante el día y lo liberen durante la noche, creando un microclima sin heladas, o al menos con temperaturas más suaves. Y desde que en el foro de árboles frutales de Infojardín me recomendaron la variedad Big Top, me he dedicado a buscarla, pero nada. Hasta que al fin entré en un vivero donde no había estado nunca y allí la ví.
 
La etiqueta decía que era un árbol miniatura para terraza,
pero el del vivero me confirmó que tiene un patrón "normal", no uno enanizante.
Otro caso de mentira en la etiqueta.

Ya ha florecido.

Al pie del árbol planté lirios (comprados en el Lidl) e iris (de los que voy robando por el mundo). Además, ha salido una espontánea, que me parece que podría ser alguna especie de anémona. 

 Iris.


¿Anémona? ¿Alguien lo sabe?


domingo, 6 de abril de 2014

Mantenimiento de los quesos

Los quesos que tenemos madurando necesitan su mantenimiento porque después de unos días en la sala de maduración se ponen así:

Quesos con vida.

Ante tal panorama hay dos alternativas: o dejarlo como está y encomendarse a los dioses, o limpiarlo y encomendarse a los dioses. 

Nosotras hemos decidido hacer las dos cosas, porque somos así de chulas.

Para limpiar los quesos, primero se hace una salmuera. Como el agua del Herrén en principio no es potable (y aunque lo fuera todavía no hay agua en la cocina), usamos agua traída de casa en el bidón que veis en la foto.

Agua para la salmuera.

Todo preparado para limpiar los quesos.

En la mesa se prepara:

- la salmuera
- paños de gasa limpios
- un recipiente para tirar los paños sucios


Hay que consultar en el papel para ver qué quesos se pueden probar ya.

Años de formación como bióloga molecular le dejan a una
esta deformación profesional de las tablas y los esquemas.


En la super tabla de roble, los quesos están bien etiquetados.
Es esencial no confundir los que tienen leche cruda y los que la tienen pasteurizada.
Preside el onmipresente termómetro.

Los quesos se cogen y colocan en el paño.


Y se frotan con un paño limpio y húmedo para quitarles el moho.

Antes y después. El moho se desprende con sorprendente facilidad.

Los quesos ya lavados, de vuelta en la tabla, junto a sus compañeros sin lavar.

Otro tipo de queso, que pronto probaremos.