viernes, 30 de mayo de 2014

Lo que aprendí en el curso de permacultura

Dos días en el Herrén, rodeada de gente que sólo quería hablar de permacultura y de la tierra le cambian las ideas a cualquiera. Y no sólo por el frío que hizo, que fue de órdago, sino porque una descubre la tierra a través de los ojos de otra gente.

 Participantes en el curso.

Me sorprendieron sobre todo los diseños que hicieron los participantes del Herrén. Por ejemplo, algunas de las ideas que se barajaron:

- no poner huerto, porque como estamos en la CSA de Zarzalejo no lo necesitamos y así un trabajo menos.
- plantar chumberas a lo largo de la periferia norte para hacer una barrera contra los incendios
- poner el huerto entre la cabaña y la quesería para unificar estas dos estructuras en una zona 1 cómoda y funcional
 Description de cette image, également commentée ci-après
 Opuntia humifusa (foto tomada de aquí)

Este es el tipo de cosas que me deja alucinada, porque yo estoy acostumbrada a ver el Herrén de una forma fija, con lo que ya asumo como "normales" algunas estructuras o ideas que he heredado o que e hice al principio y esto no es necesariamente lo mejor desde el punto de vista del diseño.

He aquí, pues, lo que aprendí en el curso de permacultura:

- en estos momentos, la zona 0 y 1 del Herrén no están claras. Al aprovechar la nave existente para hacer la cocina y poner allí las placas solares, hemos invertido mucha de nuestra energía y nuestros recursos en una estructura que no es la zona 0, ni la zona 1. Esto crea confusión y muchos problemas logísticos. Pero la realidad es que la cocina es una estructura a la que iremos una o dos veces a la semana porque es para hacer pan, queso y conservas en verano (y así no calentar la cabaña más de la cuenta). La verdadera zona 0 es la cabaña y allí es donde haremos la vida diaria y sí, le falta una cocina, pero como también le falta un tejado impermeable y de todas maneras no es una prioridad, se quedará así por el momento. En el diseño final, la zona 0 deberá ser la cabaña y la zona 1 deberá estar cerca de la cabaña.

 La cabaña (25) y la cocina (6) están muy alejadas.

- el huerto está bien donde está. La zona 1 será el gallinero/compostera, el huerto, el invernadero, la piscina, el aljibe, todo lugares en los que tendremos que pasar tiempo a diario. La idea de trasladar el huerto a la zona que hay entre la cabaña y la cocina es buena si la cocina es nuestra cocina doméstica (que no es el caso). También sería una buena idea para aprovechar el agua que es muy abundante en esa zona. De esta forma, se podría aprovechar el agua de los manantiales y los aljibes para regar por gravedad, con lo que el depósito alimentado por la bomba sólo tendría que suministrar agua al gallinero y a la cabaña. Eso ahorraría gasolina. Sin embargo, en esa zona no hay bastante sitio para hacer el huerto. Tendríamos que ocupar el espacio de la zona de retención de agua y eso supondría matar a los sapos que viven allí. Nuestra idea es intentar recuperar ese ecosistema, no destruirlo. Por lo tanto, en principio el huerto se queda donde está.

 El huerto (es un decir)

- los cambios de temperatura día/noche del Herrén son brutales. Siempre que nos hemos quedado a dormir en el Herrén ha sido en verano y sí es verdad que por la noche había que ponerse una chaqueta, pero no me esperaba que en mayo la noche fuera tan fría.

- las piedras del Herrén acumulan mucho más calor de lo que creía. En medio de la noche, con un frío que pelaba, tuve que subir a la cocina y al pasar por una peña grande que hay de camino, sentí literalmente las ondas de calor que emitía la piedra. Esto me da muchas ideas para usar las piedras como microclimas en el Herrén.
  Al abrigo de estas piedras orientadas al sur hice esto.
Ahora me doy cuenta de lo acertada que fue la idea.

- el Herrén está gravemente erosionado. Hablando con Sergi, me di cuenta de que el problema más grande del Herrén es la erosión. Yo había pensado utilizar zanjas de infiltración de agua para aprovechar el agua del invierno y almacenarla en el suelo, pero Sergi me dijo que no puedo utilizar técnicas que impliquen cavar porque me iba a ir dando con roca madre cada pocos metros.

 
Zanja de infiltración de agua (foto tomada de aquí).

Si no puedo utilizar zanjas, tendré que pensar en otras alternativas para retener el agua y limitar la erosión. Ya estoy investigando y os manendré al día.

 El problema de la erosión en el camino me trae de cabeza.

- el Herrén tiene grandes contrastes agua/aridez. Ya lo sabía pero viéndolo a través de los ojos de otras personas me ha sorprendido otra vez. No voy a poner utilizar las mismas estrategias en todas las zonas. Tendré que ir sitio a sitio, micrositio a micrositio, viendo qué es útil en ese lugar.

- tengo que aprender más sobre regeneración de suelos y sobre todo del papel de las plantas adecuadas. No sé suficiente sobre las especies vegetales más útiles en cada caso.

- tengo que aprender más sobre la historia del Herrén y de su entorno, sobre su clima, su flora y su fauna, etc.

Así que, pocas certitudes, muchas preguntas. Menos mal que uno de los principios de la permacultura es ir muy despacio, es lo único que me queda para consolarme.


miércoles, 28 de mayo de 2014

La largamente esperada entrada sobre el curso

Han sido unas semanas de locura preparando el curso y luchando contra los elementos. Durante la semana anterior al curso nos pasó esto:

- se nos pinchó una rueda de la fogoneta
- nuestro hijo Javier se puso enfermo y tuve que dormir sentada con él para que pudiera respirar por la noche y quedarme en casa cuidándolo durante dos días
- se nos pinchó otra rueda de la fogoneta
- conseguimos arreglar el depósito que alimenta a la quesería y llenarlo por fin de agua, pero seguía sin haber agua en el fregadero
- el nuevo depósito que alimenta la cabaña y el váter (!) empezó a vaciarse sin motivo aparente.

Después de gastarnos un riñón cambiando las ruedas de la fogoneta, encontrar y reparar la fuga que estaba vaciando el depósito, enviar al niño al cole con un paquete de pañuelos y unas palmaditas en la espalda y aceptar que no habría agua en la quesería, pudimos dar la bienvenida a Sergi y a los participantes con una sonrisa.

 
 El anfiteatro de balas de paja y una general de los participantes. Sergi (con sombrero y gafas) a la izquierda. Servidora (con sombrero y trenzas) a la derecha de Sergi.


Participantes preguntándose cuándo dejaré de hacerles fotos.

Muy interesados por lo que dice Sergi.

Mi amiga Fran, que es un cielo.

Aquí parece que ya empezábamos a tener hambre.

 Sergi es un profesor excelente, tranquilo y pausado, buen comunicador.

 Aquí Sergi moviendo elementos de una finca para ver sómo se relacionan.
Los elementos, muriéndose de risa.

Me sorprendió que muchas personas decidieran quedarse a dormir en el Herrén a pesar de que yo les había avisado de la falta total de comodidades e incluso infraestructuras propias de un país desarrollado. Como no hay mucho sitio donde aparcar en la finca, algunas personas tuvieron que dejar el coche en el camino y  montar con otra gente en su coche.

Aún así, jamás ha habido tantos coches en el Herrén.

Mi estimada esposa se encargó del cátering y así de bonita nos puso la mesa:

Gracias, Cristina, por prestarnos las mesas y las sillas.

El primer día, haciendo cola para el buffet de ensalada:

Hacía un sol de justicia.


Se quedaron seis niños a dormir en el Herrén.

 No puedo resistir la tentación de poner esta hermosa foto de mi hija.




El buffet. El pan y el queso los hizo mi mujer.
Sergi trajo un queso de cabra riquísimo que hace una vecina suya.


¡Menos mal que alguien trajo vino!

La conversación fue muy agradable.



Aquí servidora (a la izquierda) examinando la consuelda con una participante.


Los niños nos dejaron tranquilos y se fueron a subir esta peña.

Por la tarde, nos repartimos por el Herrén en grupos de tres personas para hacer un diseño de la finca.

La fogoneta aprovechó esa tarde para no arrancar. Por supuesto. Todavía está en el taller.

Esa noche pasamos un frío de narices. Yo ya había avisado a todo el mundo de que las temperaturas bajan mucho por la noche en el Herrén, pero ni yo estaba preparada para el frío que hizo esa noche. Me llena de admiración por las plantas que consiguen, no sólo sobrevivir, sino prosperar en este clima.



Al parecer no hice una foto de las tiendas de campaña (aunque juraría que sí), por lo que pongo una foto de Sergi muy mono con su sombrerito.

A pesar del frío, conseguimos dormir algo y nos levantamos con ánimos renovados.


Los niños, dando cuenta del buffet de desayuno.

La mesa de desayuno y los desayunantes, aún con frío.

Después de un breve paso por el anfiteatro, salimos a hacer una pila de compost. Descubrí que lo que yo llamo "compost" no es compost, sino "una pila de materia orgánica en un rincón del jardín".

Un montón de compost se hace así:

Abajo, ramas para que el montón esté bien oxigenado.

Por encima, paja del gallinero (con cagaditas).

La pila va subiendo.

Estiercol de cabra.

La pila sigue subiendo.

Recortes de hierba.

Algunos valientes probaron a cortar con la guadaña.

La gente examinando mi montón de materia orgánica en un rincón del jardín
(antes llamada "compost") e intentando no morirse de risa.

Después añadimos tierra y, finalmente paja.

Se supone que va a alcanzar temperaturas dignas de un horno y que en unos seis meses tendré compost. Eso si no me lo cargo yo antes, claro.

Otar actividad fue hacer esquejes:

Sergi, dando una teórica.

Manos a la obra.

Después, comimos cuscús con una harissa riquísima que trajo Carmen (¡Gracias, Carmen!) y que picaba cosa fina. La gente se fue, dejándonos agotadas, pero felices y con el frigorífico lleno de comida y la quesería llena de botellas de agua de 5 L.

Y ahora un pase de modelos de sombreritos:

El modelo Jane Austen.

El modelo Campesina.

El modelo República Bananera.

El modelo Pamela.

 El modelo John Austen.

 El modelo Etnia.

 El modelo Tengo-12-años-y-si-no-tiene-batería-no-me-interesa.
 El modelo Regalo del Maxcoop.

 El modeloVisera.

Sergi, que es un sol, me dejó un montón de platones diversos:

¡Yujuuuuuuuuuuuuu!

Y muy pronto, "Lo que aprendí en el curso de permacultura".

lunes, 19 de mayo de 2014

La CSA y Zarzalejo en Transición en la tele

A partir del minuto 35, aquí:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/agrosfera/

No tengo ni idea de cómo colocar el vídeo directamente.

martes, 13 de mayo de 2014

La ley de Murphy

Dicen que Murphy era un médico que trabajaba para la NASA estudiando la reacción del cuerpo humano a las condiciones de las estaciones espaciales. En una ocasión, tuvo que poner una cantidad ingente de electrodos a un astronauta. Dicen que había una probabilidad entre un millón de ponerlos de tal forma que al astronauta le diera un calambre. Y le dio. El Dr. Murphy le pidió perdón al astronauta y se los volvió a poner. Y le volvió a dar. El Dr. formuló entonces la ley que lleva su nombre: "Todo lo que pueda salir mal, saldrá mal."

Pues sí...

No voy a decir que estemos siendo víctimas del misterioso mecanismo natural descrito con tanto acierto aquel día por el Dr. Murphy, ya que en realidad el curso está yendo muy bien. Está completo, la gente parece entusiasmada, el tiempo acompaña y todo apunta bien...

Bueno, casi todo. Hoy martes, a apenas tres días del inicio del curso, *ninguno de los grifos del Herrén tiene agua*. Uno ya lo damos por perdido. Es el grifo de la cocina, que llevamos intentado instalar desde agosto. El sistema de tubos del Herrén es misterioso e impredecible. Los otros son el fregadero de la cabaña, el labavo y, horror de los horrores, la cisterna de nuestro único váter. Estaban alimentados por el depósito que se rompió y el nuevo depósito parece tener una fuga, o quizás la fuga esté más abajo en el sistema, no lo sabemos.

Parece que los participantes del curso van a tener que tirar de esto:

La tecnología, cuanto más sencilla, mejor.

Pero, ¿qué haremos con el váter? ¿Qué haremos con el váter? ¿QUÉ HAREMOS CON EL VÁTER??????????????

Quizás ésta sea nuestra única solución:

La tecnología, cuando más sencilla, mejor.