domingo, 30 de noviembre de 2014

El cementerio de los aloes

No, no se me han muerto los aloes, quedaros tranquilos. Así es cómo llama mi estimada esposa a la zona de los aloes desde tiene esta pinta:

Cementerio de los aloes

Teníamos unas pizarras por ahí y decidí darles uso. Las he colocado de pie tras los aloes y la yucca, y mi mujer dice que parecen lápidas. Están dirigidos al sur para que acumulen calor durante el día y lo suelten durante la noche. La idea es crear un microclima en el que los aloes se sientan más a gusto.

Aloe y caléndula.

Detrás de la caléndula se intuye la pequeña yucca.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Narcisos Cheerfulness

Mientras los demás permacultores se pirran por las plantas que dan cosas útiles (comida, fibra, madera, atracción de abejas, ahuyento de plagas, plantas medicinales, etc...), yo sueño con flores y plantas bonitas. Es que soy así de superficial Y es que la belleza es una necesidad básica del ser humano.

Y como encima mi ideal de paisaje es el bosque celta y aledaños, me suelen gustar plantas que con sólo asomar la cabeza en el Herrén se mueren.

Afortunadamente, me quedan los bulbos. Y unos de los que más me gustan son los narcisos Cheerfulness, que son tal que asín:

Foto tomada de aquí.

Pero que en mi caso últimamente se han presentado asín:

Fermosos bulbitos

Una vez leí que una de las pocas plantas que se sienten a gusto en torno a los nogales es el narciso, y que además, al salir tan temprano, es un buen acumulador de una energía que normalmente se pierde, al estar en esa época el resto de la vida vegetal más o menos hibernando. No tuve que leerlo dos veces, ya tenía una excusa perfecta para plantar narcisos (risa malvada).

No sé si recordareis que el año pasado hice un alcorque extraño en torno al nogal. El alcorque permacultor (así lo llamé) parece haber funcionado bastante bien porque el nogal ha crecido mucho este año.

Parece increíble, pero casi no tengo fotos del nogal. Aquí lo veis a la izquierda del montón de tejas verdes en diciembre de 2013.

¿Lo veis? Es el palo gris claro justo a la izquierda del montón de tejas.

Y aquí en octubre de 2014 (es decir, el mes pasado):

Con fotos tan diferentes, cualquiera se aclara.

Tendréis que confiar en mi palabra: la copa ha ancheado bastante. Además, ha dado unas cuatro nueces, que me he apresurado a plantar porque están muy buenas.

Por favor, germinad, por favor, germinad...

Bueno, en vista del éxito, decidí ampliar el alcorque y, de paso, hacerle una barrera en la zona inferior para que retenga aún más agua. Aproveché para plantar los narcisos que, además de estar preciosos, contribuirán a estabilizar el montoncito de tierra.

Pensar en lo bonito que estará todo en primavera es lo único que me motiva a cavar.

A crecer, a crecer, mis pequeños.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Algo podrido huele bien en el Herrén

Este verano me dediqué a hacer visitas a un picadero cercano y a traerme sacos de estiércol mezclado con paja. El estiércol era para la terraza del aparcamiento, pero había tanto que hubo un montón que se quedó en otro lado, un lugar que acabará siendo huerto. Poco a poco, fuimos amontonando hierbas secas encima.

El montón de marras.

Al hacer el cortavientos, descubrimos que el dichoso montón estaba en medio de una zona en la que había que plantar árboles, así que decidimos aprovechar para darle la vuelta diligentemente y, de paso, ver cómo iba la cosa.

Palos empezando a pudrirse.

Setas extrañas

Setas menos extrañas

Nos sorprendió ver que, a pesar de todo lo que ha llovido últimamente, el centro del montón estaba seco.

Creo que se ve que está seco.

El olor que se desprendía al abrir el montón era maravilloso. No hay nada anaerobio por aquí.

Mi estimada esposa trabajando

El montón terminado.

Servidora, currando.

Unos días después, limpié las caquitas de las lombrices que tengo en casa y las metí en el centro del montón. Siempre se me cuelan lombricitas pequeñas, a parte de todos los huevos que no he visto, y tengo la esperanza de que las lombrices colonicen el montón.

viernes, 21 de noviembre de 2014

6 árboles más

A ver, ¿qué hay de nuevo en esta foto del huerto?

 ¿Los veis?

Son dos árboles a ambos lados de los bancales. Esta vez compramos árboles ya creciditos, porque está bien eso de ahorrar y comprar bebés de árbol sonriendo con serenidad, en la convicción absoluta de que crecerán a su debido tiempo y que yo soy lo bastante evolucionada espiritualmente para ver la belleza en cada momento del proceso, pero, jopé.... yo quiero árboles de verdaaaaaaaaaaaaaaaaad.

Así que compramos seis. Dos membrilleros, dos granados y dos lluvias de oro. Y los plantamos a lo largo del borde sur de la zona 1 (huerto y cabaña)

Las vacas son del vecino. 

No sé si se ven bien. Buscad los palos raros.

Membrillero (creo)

Granado (estoy casi segura)

Entre ellos plantamos árboles de los pequeños con la idea de hacer un cortavientos potente para los vientos de verano, que vienen desde esa dirección (los de invierno vienen en la dirección contraria, cómo no) y resecan mucho las plantas. *No* busquéis los árboles pequeños porque *no* se ven. No sobresalen de entre las hierbas. Hemos tenido que acordonar la zona para no pisarlos a la par que disfrutamos de cada momento del proceso (forzada sonrisa de serenidad).

Serbal

Estos árboles le han dado la vuelta a la zona 1 y estamos muy ilusionadas. 



lunes, 17 de noviembre de 2014

La primera helada

Fue la primera semana de noviembre. No está nada mal. La verdad es que hemos tenido un octubre muy cálido.

 Los calabacines muestran señales del hielo.

El huerto está en la parte baja del Herrén, en una zona bastante fría y con algo de sombra en invierno. 




No creo que vayamos a comer muchos calabacines más este año.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

180 árboles

Un problema que tiene el Herrén es el viento. El diseño permacultor que hizo Miguel incluye cortavientos por todas partes y algún día, lo juro por todos mis muertos, haré una entrada sobre él.

Como nos estamos centrando en la zona 1, hemos decidido plantar los árboles del cortavientos de esta zona. Para ello, llevamos meses ahorrando mediante el sofisticado sistema de meter las sobras de comprar el pan en un bote de salsa de tomate (truco para profesionales: vaciar y limpiar el bote primero que si no los dineros están asquerosos con tanta salsa).

Cada vez que metía una monedita en el bote, yo soñaba con los árboles que compraría para el cortavientos, algo así:



Pero después de contar la suma total ahorrada y de dar un par de vueltas por los viveros de la zona, comprendí que me toca comprar algo así:

 Muy bucólico, pero ¿cuánto va a tardar en crecer, eh?

Así que fuimos a Viveros Alborada, que me recomendaron en el foro de Infojardín, y compramos 180 árboles autóctonos. Me gustó que las semillas proceden todas de la zona del Herrén.

He aquilos.


Cornucabra.

Arce de Monstpellier (aunque alguno parece campestre o mezcla con campestre)

Serbal de los cazadores.

Madroño.

Cómo me gustan estos árboles. Ahora, a cavar.


sábado, 8 de noviembre de 2014

Los tomates de la tomatera espontánea

¿Recordais la tomatera espontánea? Pues ha dado tomates. Uno maduró en la mata y los otros en el alfeizar de la ventana.


Familia tomatera.

Hubo que probarlos, claro, y bien separaditos de los demás para hacer una cata válida. No estaban mal, sobre todo si se tiene en cuenta que son de octubre.


Qué mala esta foto, por favor. Karine, no mires.

Se juzgó que valía la pena guardar semilla, así que se procedió a hacer lo propio mediante el método del papel de cocina. Éste método de alta tecnología se eligió porque soy una vaga.

Otra foto fantástica.

Se colocan las semillas sucias en un papel de cocina y se dejan secar (posiblemente encima del frigorífico donde de concentra el aire caliente, posiblemente en cualquier otro lugar de la cocina donde yacerán abandonadas hasta que alguien se pregunte qué rayos hace aquello allí).

Al cabo de X tiempo (más o menos), el asunto está super seco y se guarda en un sobre para el año siguiente.

Semillas de tomate de la CSA ya secas.

Para más diversión, jamás etiquetar los papeles y poner semilla de varias variedades diferentes a secar en el mismo lugar.

Después, llegada la primavera, sólo hay que cortar el papel con las semillas pegadas y plantarlo directamente.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Hallazgo arqueológico en el manantial cerrado

Pero... ¿qué hace esa loca??

Pues, ya veis, inspeccionar el manantial número 11 del mapa que, según nos dicen, se ha acondicionado para que mane directamente a un aljibe de 9.000 litros.

Si haceis clic en la foto, la vereis más grande.

Nuestra intrépida reportera, a gran riesgo de su vida y de que se le cayeran las gafas, realizó una inspección visual exhaustiva aprovechando que el agua estaba en un mínimo histórico.

Qué emocionante.

El agua cae, gotita a gotita, desde un agujero que hay en la pared.

 En invierno es un chorro.
 
De pronto, nuestra valiente exploradora, retiene la respiración. Oh, oh... parece que hay algo en el fondo del aljibe...

¿Qué será?

Emoción, intriga y dolor de barriga.

Que me aspen si esto no parece...

¡¡Una bomba!!

Qué maja.

Estaba muy sucia, la pobre.

La de tiempo que llevará ahí abajo.

Ya limpita, descubrimos que lleva el encantador nombre de XKS-750S.

Que nombre tan romántico y evocador.

Gracias a Internet nos hemos enterado de sus características técnicas y hasta hemos podido descargarnos el manual.

Me encanta la arqueología.

domingo, 2 de noviembre de 2014

El huerto resucita

Con la lluvia y el veranillo de San Miguel que estamos teniendo (más bien está siendo un veranillo de Difuntos, por lo tardío), el huerto ha resucitado sin que nosotras hayamos hecho nada.

 
No os emocioneis, gran parte de lo verde es malva.

Las tomateras murieron al final del verano, pero los calabacines sólo estaban moribundos y ¡milagro! han resucitado.

 Estamos comiendo muchos cuando aún tienen flor porque
con la cesta semanal de la CSA nuestra capacidad de consumo de hortalizas está superada.

 Han salido muchas setas, pero creemos que ninguna es comestible. ¿Alguien sabe qué especie es ésta?

 Son preciosas.
 Las acelgas están exuberantes.

La hemos cortado con la esperanza de que rebrote.

Y los calabacines, felices.

 Las flores se ven desde la cabaña.

 Hay muchos calabacines en preparación.

La cosecha de un día:

Delicioso.