lunes, 29 de diciembre de 2014

Los colores del otoño

Aunque todavía no ha nevado (cosa rara en estas fechas), podemos decir que el invierno se ha instalado en el Herrén. Es un buen momento para recordar el otoño con nostalgia en el corazón  y un chocolate caliente en la mano.

Cuando el Herrén sea mayor, será un estallido de color en otoño, pero por ahora tengo que resignarme con los pocos arbolillos que sí cambian de color en estas fechas.


El nogal


Árbol misterioso. Creo que es un albaricoquero,
pero todavía no ha dado frutos.

Morera.

Serbal de los cazadores. Hemos plantado 45 de éstos,
así que os podéis imaginar cómo estará la cosa dentro de unos años.

martes, 23 de diciembre de 2014

Piscicultura ecosistémica: Veta La Palma

He conocido esta charla de TED de la mano de Mavi Arroyo y, qué sorpresa, por una vez el ejemplo de cosa bien hecha era español. El chef estadounidense Dan Barber habla de una piscifactoria que no sólo produce pescado, sino que también se ha convertido en la mayor reserva natural privada de aves de Europa y limpia el agua del río Guadalquivir. Un ejemplo perfecto del ideal de la permacultura.


La piscifactoría (por llamarla de alguna forma porque es mucho más que eso) se llama Veta La Palma, forma parte del parque de Doñana y tiene página web. Vale la pena pasearse por la página, aunque sólo sea por las fotos.

Me he puesto en contacto con ellos para preguntarles cómo comercializan el pescado porque, la verdad, a una le entra apetito con sólo pensarlo.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Venid a verme

Este fin de semana estaré vendiendo guantes, peluches y muñecas en un

MERCADILLO NAVIDEÑO

En San Lorenzo de El Escorial, Polígono comercial, El Zaburdón, en los antiguos cines.

¡¡Venid a verme!!

Todo el dinero recaudado en mi puesto irá destinado a reforestar la patria (chica).

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Empieza la época húmeda



Bueno, hemos tenido un laaaaaaaaaaaaaaaargo verano, pero finalmente el Herrén ha entrado en su fase invernal: frío y humedad. 

Fermosas setas surgen por doquier.

Rocío.

 Hay que llevar botas de agua.

 Los reboses de los aljibes no paran.

Y en ciertos lugares, en cuanto se cava un poquito, aparece esto.

martes, 16 de diciembre de 2014

Menta espontánea

Lo mejor de abandonar las ansias de control absoluto sobre lo que crece, dónde crece, cuándo crece y cómo crece, es que la Madre Naturaleza se dedica a darte sorpresas. Lo creáis o no, es uno de los principios de la permacultura, "everything gardens", que viene a decir que el universo se dedica a la jardinería.

Pues una cosa que me ha plantado el universo este verano es menta.



No es menta silvestre, sino menta de la cultivada. No sé de dónde viene porque nosotras sólo hemos plantado hierbabuena y menta chocolate (también llamada piperina) y ésta no es ninguna de las dos. Quizás sea un híbrido espontáneo.

Pero en vez de hacerme preguntas complicadas sobre su origen, he decidido cosecharla para hacer infusiones. Y es que la Madre Naturaleza y yo nos repartimos el trabajo: ella planta y yo como.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Bancal de invierno

En el Herrén tenemos inviernos húmedos pero fríos y veranos calurosos pero secos. Una joya, vaya. De hecho, la flora autóctona tiene dos momentos de crecimiento al año: la primavera y el otoño. En invierno y en verano se echa a dormir.

Para mi, es como si hubiera dos herrenes: uno de invierno y otro de verano. ¿Qué hacer con una finca que tiene un síndrome de doble personalidad?

Yo veo dos opciones:

1) adoptamos el mismo ritmo que la naturaleza, centrándonos en plantas que produzcan en primavera y otoño, y simplemente sobrevivan el resto del año.

2) creamos microclimas. Para el invierno, zonas más calientes utilizando las piedras y el sol (como la terraza del nectarinero o el cementerio de los aloes, y otras terrazas en preparación) y para el verano zonas más húmedas con riego u otras técnicas.

Como somos permacultoras y nos gusta la redundancia, vamos a hacer las dos cosas. 

En el lado microclimático de la familia, tenemos la experiencia del semillero que hicimos con balas de paja y ventanas viejas. Como no me gusta la idea de plantar en un sitio para luego tener que transplantar a otro, ideé un bancal elevado permanente que estuviera dirigido al sur y pudiera tapar en invierno con ventanas pero que en verano pudiera estar completamente abierto. Además, añadí un mini-compostero de lombrices. 

El bancal tapado.

El bancal ha dado rabanitos pero libra una terrible batalla con las gramíneas y por ahora la está perdiendo. Aún así, sigo semillando y cruzando los dedos.

Tomatera espontánea (probablemente procedente de algo que tiramos al compost).

Rabanitos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Los sapos de la piscina

En la piscina viven tres sapos, uno grande y dos pequeños, no sabemos si son familia, si solo son compañeros de hábitat o si tienen algún tipo de relación amorosa alternativa.

Son difíciles de ver porque nos tienen miedo y en cuanto nos oyen saltan al agua y se van a lo más profundo. Pero a veces los vemos y otras veces, incluso conseguimos hacerles alguna foto.

Les gusta ponerse al solecito. Aquí el sapo grande tostándose al sol.

 La perdiz muerta, cortesía de la Madre Naturaleza.
No la hemos quitado porque queremos observar qué pasa con ella.

En la piscina hay un palo para que sirva de puente a los animalitos que se caen y para que los sapos, si quieren, salgan y encuentren un lugar donde enterrarse este invierno.

Por ahora pasan del palo.

martes, 9 de diciembre de 2014

Cortavientos en la zona de la cocina

Cuando anunciamos que habíamos comprado 180 árboles, algunos escépticos se preguntaron si no habríamos perdido la razón serían demasiados (¡hola, Papá!!). Pero no, no lo son, tenemos un montón de cortavientos que plantar y seguimos en ello.

Arriba a la derecha, al cocina. A la izquierda, los árboles que no se ven.

Madroño.


Cornucabra.

Cuando crezcan, serán un cortavientos estupendo y un regalo para la vista.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Plantación de semillas

Este mes la cosa va de plantar. Todavía estamos plantando los 180 árboles que compramos (los 6 árboles grandes ya están plantados hace tiempo) y tenemos trabajo para rato. Pero además quería plantar algunas semillas de árboles que conozco y aprecio.

Es la foto la que está torcida, no la tierra. 

Las nueces son del nogal del Herrén. Están riquísimas y espero que, si germinan, los árboles den nueces parecidas.

 Los inspecciono diariamente, como madre ansiosa.

También he plantado almendras de los almendros del Herrén, que dan unas almendras grandes y sabrosas. Espero que germinen porque los almendros son buenos árboles productivos para zonas secas y de esas hay muchas en el Herrén.

Además, hay bellotas de la zona de El Castañar (cerca de la Silla de Felipe II), que es un sitio que me encanta, y huesos de albaricoque de unos albaricoques riquísimos que me dio José Luis el pocero.

He plantado bellotas muchas veces, pero ésta
es la primera vez que planto huesos de albaricoque. 

Espero que germinen.

También he plantado las mejores castañas de los mejores castaños que espigueo por las calles de mi pueblo. 

 Más macetitas.

Esos arbolitos de color impresionante son serbales de los cazadores, unos de mis árboles preferidos.

 Se ponen preciosos en otoño.

Las castañas están mezcladas con más bellotas de la zona de El Castañar.



Espero que todo germine y prospere.