jueves, 30 de abril de 2015

El anfiteatro de balas de paja

El mes de abril está siendo una paliza. Después de unos meses lentitos, la cosa se ha puesto caliente en el trabajo que da dinero y en el Herrén hay que prepararlo todo para el curso de permacultura y, además, enfrentarse a las tareas primaverales que siento decir que, este año, están bastante abandonaditas. 

Pero haya o no haya huerto este verano (ahora mismo parece que o compro plantón o no habrá), lo que no puede faltar es la preparación del curso y, sobre todo, de nuestro amado anfiteatro de balas de paja, también llamado El Templo del Saber(TM).

Quizás recordéis que cuando el viento se llevó algunas placas del tejado del pajar las guardamos dentro del susodicho, tal que asín:

 Señora placa

Placa y lana de roca

La pregunta que estaba en mente de todos, claro, era qué rayos hacer con todo eso. La lana de roca fue al punto limpio, pero las placas metálicas, por muy torcidas que estén, representan un pequeño capital. Dudamos entre llevarlas a una chatarrería o guardarlas para otro proyecto. Lo de guardar cosas es un arma de dos filos, por un lado es genial tener material a mano cuando se quiere hacer algo, pero por otro si una no se vigila el Herrén podría acabar pareciendo un vertedero.

Lo que nos salvó fue que de pronto comprendimos qué proyecto va a necesitar las placas, así que las guardamos bien guardaditas, en un sitio donde no parece que se vayan a a volar.

 Los burruños de alambre son vallas que hemos quitado y que sí irán a la chatarrería.

Eso nos dejó el pajar despejado y listo para poder construir, como si de Lego se tratara, el anfiteatro de este año.

 La paja que queda.

Hay que limpiar

El año pasado, el anfiteatro miraba a la izquierda, pero este año decidimos darle la vuelta para poder aprovechar la pared derecha como pantalla para proyectar el Power Point y las películas.

Y, TACHÁAAAAAAAAAAAAAANNNNNNNNNNNNNNNNN

 El anfiteatro de balas de paja, en todo su esplendor.

Es bastante cómodo.

Y aquí la biblioteca universitaria.

La próxima entrada del blog ya será después del curso. Que tengáis un puente de mayo excelente (aunque dudo mucho que sea mejor que el mío).

martes, 28 de abril de 2015

Un hombre, un perro, unos palos, una motosierra

Hace muy, muy poco tiempo, en un reino muy cercano, unas mujeres tenían unos enormes palos fijados a una banda de cemento. Antaño, los palos servían para sujetar una valla, pero ya no había valla y los palos hacían falta para las prácticas de un curso de permacultura.

Los palos. Son de cedro, al parecer.

Entonces, las mujeres llamaron a un hombre y a su perro.

El perro

El hombre tenía una motosierra.

¿Qué puedo decir? Me chiflan las herramientas eléctricas.

Las mujeres querían que el hombre les prestara la motosierra pero el hombre quería que sus amigas conservaran todas sus extremidades.

Así que...

 Cortó

 Y cortó

Y los palos eliminó.


Y no se derramó ni una gota de sangre.

¡¡Gracias, Ricardo!!

lunes, 27 de abril de 2015

Adiós, caseta para patos

La última vez que vimos la caseta para patos, el viento la había tirado. Quizás os preguntareis porque rayos había una caseta para patos en medio de un prado. La verdad es que ese prado solía ser una zona muy húmeda a la que llamábamos "la zona de retención de agua". El anterior dueño había aprovechado para hacer una charca donde tenía patos. Nosotras pedimos que nos rellenara la charca, pero aún así todo el pradito estaba inundado en invierno y primavera.

Así se ponía en invierno.

Pero un buen día, tapamos un tubo que salía del manantial, y la zona de retención de agua dejó de retener agua. Por otro lado, la caseta estaba en un estado bastante malo y acabó medio caída.

Este fin de semana celebramos en el Herrén nuestro curso anual de introducción a la permacultura y la gente va a plantar su tienda de campaña en este pradito. La idea de que se le cayera un madero de la cabaña a alguien en la cabeza me estaba quitando el suelo, así que la caseta tenía que desaparecer.

Fue un trabajo de esos que ayudan a descargar energías y frustraciones...

Mi querida esposa, preparando el terreno.

... y dan una gran sensación de victoria.

¡¡¡UGGGGHHH!!

Nos quedó un montón de madera que utilizaremos en otros proyectos. Parte ya la utilizamos en la construcción de la terraza del aparcamiento.

Nos llevó más tiempo recoger la madera que tirar la caseta.

El pradito ha quedado chulo y listo para ser un camping.

Al fondo, la fermosa fogoneta.

domingo, 26 de abril de 2015

Preparación de la tierra del huerto permanente

Yo quiero tener un huerto permanente igualito, igualito que el de Mavi Arroyo porque soy una envidiosa me gusta aprender de los demás.

El huerto permanente estará en la zona 1, en el espacio marcado con el número 24. Para hacer un huerto permanente es muy importante partir de un buen trabajo previo de la tierra, así que decidimos no empezar el huerto este año y dedicar este tiempo a mejorar la tierra de esa zona.


Si hacéis clic en la imagen, la veréis más grande.

Así surgió la idea del montón gigante compost. Veréis, hemos notado que cuando hacemos un montón de compost en un sitio y luego quitamos el compost para usarlo en otra parte el suelo donde estuvo el compost es extra-fértil (osea, que las malas hierbas crecen ahí mejor en otros lados). Como necesitamos compost para mil cosas, el plan es hacer un montón de compost *ocupe todo el área del futuro huerto* y luego, el año que viene, sacarlo y hacer el huerto en ese suelo enriquecido.

Rodeamos la zona parcialmente con vallas, que iremos ampliando según vayamos avanzando en el proceso y pusimos una capa de palos en el suelo.

Después, añadimos materia de origen animal: estiércol sin madurar (mezclado con paja, que cogemos en un picadero cercano) y, por supuesto, la vaca muerta.

Servidora echando estiércol.

El estiércol de algunos sacos venía con semillas germinadas y honguitos salerosos, lo que me hace pensar que está más madurado de lo que yo pensaba. 

No huele mal y no da asco tocarlo.

La vaca muerta probablemente no se descomponga totalmente en este año de compostaje, pero espero que esté más limpia y pueda recuperar los huesos para otros menesteres.

Y lo que me costó meterla en la carretilla, madre.

Repartimos bien el estiércol por encima de los palos.

Aún trabajando con estiércol prefiero no llevar guantes.

Aquí se ven bien las vallas que ya hemos puesto.

Después del estiércol pusimos una capa de hojas secas de esas que recogemos por las basuras y nos dan los jardineros municipales de varios municipios. En mi opinión, una nunca tiene demasiadas hojas secas.
Hojas secas.

Después regamos para que se asienten las hojas y porque la humedad ayuda a los microorganismos.

Este principio de montón, aunque es grande, sólo representa
aproximadamente un tercio de lo que será la extensión final.

En una de las bolsas de hojas secas encontré unas ramitas de abedul que habían brotado. 

Qué tenacidad.

Me asombró las ganas de vivir que demuestran estas ramitas, así que las espiché en una zona húmeda porque, ¿quién soy yo para cortarle las alas a un ser vivo que quiere vivir y prosperar con tanta tenacidad y esperanza?

Buena suerte.

sábado, 25 de abril de 2015

Altramuz silvestre

Se ha avistado por primera vez altramuz silvestre (Lupinos angustifolius) en el prado pequeño del Herrén en abril de 2015. Crece en una zona con suelo muy poco profundo, de apenas unos centímetros por encima de la roca madre, aunque no en las zonas donde aflora.

Es una fijadora de nitrógeno, tiene flores preciosas y su semilla (muy nutritiva) se come (los llamados, "chochos"). Este año no comeremos ninguna semilla porque lo que queremos es que se extienda.

Como planta indicadora, nos dice que la zona es seca (ya lo sabíamos) y el suelo ácido (pH 3,5-5,5). El suelo de la región se considera subácido y no pensaba que llegaría a un pH de 5,5, pero vete tú a saber. La naturaleza es lo que tiene, que no ha leído el libro. No si, al final tendremos que comprarnos un kit de pH.

 La hoja parece una manita.

Le tengo mucho cariño al altramuz.

También se ha avistado esta planta, muy similar, pero como peludita y con la hoja aserrada. ¿Alguien sabe lo que es? En Infojardín me dicen que Perlagonium sp. (geranio silvestre).











viernes, 24 de abril de 2015

Jacinto silvestre

Ésta liliacea ya la observé desde el primer momento. Está en una zona transitada del prado grande, al abrigo de una afloramiento de roca con orientación este. No sé si es Hyacentoides non-scripta o Hyacentoides hispanica, aunque me inclino por la hispanica.

 Es una maravilla

 Crecen muy cerca de las piedras

Divino

jueves, 23 de abril de 2015

Fritillaria hispanica

También llamada F. lusitanica, esta planta ha sido observada en abril 2015 en la zona 5 del Herrén para gran regocijo de servidora y confusión de los vecinos, que no sabían a qué venía tanto grito.

Es que no es para menos


La he visto por primera vez este año, pero por el número (unas siete) y teniendo en cuenta que es un bulbo, probablemente llevan allí varios años.

 Las flores son preciosas

 Unas campanitas perfectas.


 Aquí hay dos plantas juntas. 
Un solo pie no tiene tantas flores.

 Preciosas.

Son de esas flores que se suelen llamar "viridis" porque no tienen colores al uso, sino que son más sobrias, más "masculinas" y para mí tienen un encanto muy especial.


lunes, 20 de abril de 2015

Gusanos y peras

No, no es el menú del curso de permacultura, sino lo que me he encontrado en el peral. Desesperada por el problema de no saber qué variedad es y no tener peras para identificarlo y que para tener peras necesito un polinizador de una variedad que solo conoceré si conozco la variedad del que tengo. ¿Me seguís? Bueno, pues, como digo, desesperada por estar con esta pescadilla que se muerde la cola, me fui por el mundo buscando perales y pidiendo a los dueños ramas floridas y las puse en un jarrón en el suelo y

TACHÁAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAANNNNNNNNNNNNNNNNNNNN

¡¡PERA!!

Eso, señores, es un ovario hinchadito que promete ser pera un día. Y hay muchos, así que si no se tuerce nada, tendremos peras y **podremos identificar la variedad de peral que tenemos** y podremos plantar un polinizador y **tener peras en el futuro**. ¡¡Viva!!

Bueno, pero no todo son buenas noticias, claro. Otra cosa que encontré en el peral fue esto:

Gusanos y telas.

Gusanos y puntos negros

Y muchos, pero que muchos gusanos.

Y telas y puntos negros.

Y más gusanos.

Así que fui al foro de Infojardín, que es lo que nos han dado los dioses para estos casos, y pregunté y me respondieron y es Yponomeuta sp. ¡Ah! ¡La vieja y querida Yponomeuta sp.!, dije yo. Bueno, en realidad no, no tenía ni idea de lo que era. Pero me informé y es una polilla que pone los huevos en los manzanos y similares y de los huevos salen estos gusanos. Les gusta ir a mogollón y se comen las hojas tiernas. La tela es como un sistema de defensa y los puntitos negros son las caquitas.

Los adultos son tal que asín:

Yponomeutidae - Yponomeuta sp...JPG
Foto tomada de aquí.

Y sí que había observado puestas en las ramas del peral. Si os fijáis, veréis una, con los huevos ya vacíos en la tercera foto. Bueno, cómo no sabía qué era pero bien veía yo que me estaban dejando las hojas peladas, hice lo más sencillo: quité gusanos, tela y demás con las manos (sí, es tan asqueroso como parece. Quizás más porque son super pegajosos y tienen a estallarte entre los dedos) y después lo limpié todo con la manguera a su máxima presión (que no es mucha). Los gusanos los metí en una bolsa de plástico que eché a reciclar en otro municipio.

Y ahora el peral está así:

Recomido, pero limpio. 

 Buena pinta.

*Peras*

Seguiremos informando.