jueves, 28 de enero de 2016

Grandes esperanzas con el invernadero

No he hablado del invernadero desde octubre y la verdad es no ha avanzado mucho desde entonces.

En noviembre estuvimos todos enfermos varias veces con un virus al que acabamos cogiendo cariño y llamando, afectuosamente, "la peste bubónica", dando lugar a varias situaciones rocambolescas y muy divertidas en las que la gente creyó que teníamos la peste bubónica *de verdad* (dioses, dadme paciencia).



En diciembre abordamos el problema de los abarcones malditos y los tubos faltantes y nos hicimos con todo lo que, en nuestra inocencia infinita, creímos necesario para reparar la estructura.

Luego vinieron las fiestas.

En enero comprobamos que los abarcones que con tanto esfuerzo conseguimos en Internet *no* son del tamaño correcto, que los tubos "inoxidables" que compramos *se han oxidado* y que si no nos ponemos pronto las pilas, el invierno habrá acabado y seguiremos sin invernadero.

Suspiro.

Pero aún así seguimos trabajando, moviendo tierra para facilitar el movimiento de las puertas y haciendo reparaciones aquí y allá. Y, por supuesto, a la caza del santo abarcón.

Así que como no tengo fotos de progreso alguno en la vida real, os voy a enseñar mi vida virtual, el mundo ideal en el que me refugio en plan escapista, donde todo es exactamente como yo lo quiero, las semillas tienen un 100% de germinación y todas las fuerzas de la naturaleza se alían para hacerme la vida fácil.

Señoras y señores, tengo el honor y el placer de presentarles: EL CUADERNO

Tacháaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan

Amablemente exhibido por mi querida esposa

Es un cuaderno donde plasmo el diseño de los diferentes elementos del Herrén, amén del Herrén en su totalidad, con zonas, sectores, etc.

He aquí algunos puntos a destacar de la página "Invernadero":

- Las dimensiones


Por si alguien se lo preguntaba.

- El diseño interior

Aquí es donde la cosa se pone interesante. Veréis, he estado leyendo mucho sobre invernaderos y he llegado a la conclusión de que el problema principal de los invernaderos en cuanto a energía (porque en cuanto a biología tendríamos las plagas y la polinización) es la falta de masa térmica. De hecho, si en vez de tener plástico en la parte norte de un invernadero se tiene una pared (con su consiguiente masa térmica) en invernadero es mucho más eficaz: pierde mucho menos calor y, sobre todo, tiene menos variaciones de temperatura entre el día y la noche.

Así pues, una de mis principales preocupaciones a la hora de diseñar el invernadero era añadir masa térmica. ¿Y cómo añadir masa térmica? Bueno, obviamente se puede sustituir el plástico de la parte norte por una pared, pero es difícil teniendo en cuenta la forma redondeada de mi invernadero. La otra opción es usar agua. El agua es excelente como masa térmica porque tiene un calor específico altísimo (es decir, conserva muy bien el calor y lo libera lentamente), como 3.000 veces más que el aire y 5 veces más que el granito. Y además, tiene la ventaja de que *es agua*, es decir, se puede usar para regar cuando haga falta, que suele ser cuando hace calor, es decir, cuando menos necesitamos la masa térmica.

Por eso la parte norte del invernadero (la parte de abajo del dibujo) está llena de depósitos de agua pintados de negro.

Haced clic en la imagen para verla más grande

Abrigadas entre los depósitos y orientadas al sur, hay macetas con plantas delicadas como aloes y sobre los depósitos, que espero tengan una altura más o menos adecuada, va una plancha de madera que servirá como mesa de trabajo para semilleros, etc.

Después de hacer este diseño, pensé que voy a poner también un viejo lavabo para lavar macetas y herramientas.

El diseño en bancales que veis en la imagen (y que incluye espacio para un limonero) ha cambiado. Ahora me inclino más por que toda la zona sur sea un enorme bancal para aprovechar mejor el espacio. Ya veremos lo que pasa cuando llegue el momento de hacerlo de verdad. El limonero se queda, por supuesto, yo personalmente no puedo vivir sin limones.

En principio, voy a hacer rotación de cultivos en el invernadero porque me preocupan mucho las plagas. Tengo ya malas experiencias de plagas en invernaderos y no me apetece volver a vivirlas.


- La cama caliente portátil


Para mejorar la temperatura del invernadero al menos localmente para ciertas plantas más delicadas y aumentar la cantidad de CO2 del aire, he pensado en hacer un par de camas calientes portátiles, que pueda poner donde me convenga según la rotación de cultivos.


- La zanja de lombricultura


Entre las dos puertas del invernadero hay, como en todos los invernaderos, un camino. Debajo del camino voy a hacer una zanja de lombricultura que irá tapada con planchas de madera para que se pueda andar por el camino. Cuando se quieran cosechar lombrices o caquitas de lombriz, añadir estiércol o restos de comida o lo que sea, sólo habrá que levantar las planchas.

Mi idea es que la zanja esté divida en tres o cuatro zonas con ladrillos, pero dejando los agujeros de los ladrillos orientados de forma que las lombrices puedan migrar de una zona a otra. Los ladrillos también servirán para dar estabilidad al camino. Pero además puedo llenar una zona de la zanja con estiércol y paja, que liberarán calor y CO2 al invernadero y las lombrices (que no soportan temperaturas tan altas) podrán migrar a zonas más descompuestas (y por tanto más templadas). Cuando el estiércol y la paja hayan terminado su proceso de descomposición, las lombrices migrarán a esa zona en busca de nutrientes y yo podré cosechar las zonas donde han estado anteriormente. Al menos esa es la teoría, a ver cómo me va. También espero que parte de la fertilidad creada por la zanja pase al suelo general del invernadero por sí misma.

Bueno, esas son mis grandes esperanzas, os pediría que rezarais para que se me cumplan, pero ya sé que sois todos unos descreídos.

martes, 26 de enero de 2016

Noticias de las siemprevivas

Estas hermosas plantas a las que yo he llamado toda la vida "echeverrías" pero resultan que se llaman siemprevivas están prosperando entre las piedras de la jardinera del nectarinero, donde las planté en septiembre de 2014.




Esta última está super aplastadita entre dos piedras, pero parece feliz.


lunes, 25 de enero de 2016

El huerto de invierno

¿Os venís a dar un paseito por el huerto de invierno?

Está precioso porque estamos teniendo mucha lluvia y temperaturas bastante cálidas.

Col, cebolla y coliflor en la terraza del aparcamiento. La col y la coliflor estarán para primavera, porque los planté muy tarde.


Y ya os he hablado de los guisantes cometodo que hemos recolectado.



Qué bonitas son las coles y qué grandes están.


Las coliflores están más modestas y no hay señal de flor.



Las cebollas que no recogimos, pasaron el otoño dividiéndose solitas y ahora cogemos una cuando la necesitamos. Las demás probablemente las dejemos para semillas. 



El bancal cubierto por manta térmica está fenomenal.



Mucha hierba espontánea pero también mucha hortaliza de hoja.



Una col bajo la manta térmica, bien acompañada por guisanitos nuevos y una rúcula que se está saliendo de madre.



Puerro a sus anchas.



Espinacas, pequeñas pero deliciosas. Hasta el momento se han consumido todas crudas, que es como las preferimos en esta casa.



La caléndula que quedó bajo la manta térmica ha florecido todo el invierno.



Acelga roja. No están creciendo las acelgas, quizás estén en su periodo de Perséfone.



Estas fotos me recuerdan a cuando mi padre vino al Herrén en diciembre y el pobre, acostumbrado a ver huertos convencionales, no encontraba las hortalizas entre tanta planta voluntaria.



Pero creo que se ven claramente las escarolas, ¿no?



Y la cosecha de un día:


viernes, 22 de enero de 2016

Este extraño invierno que estamos teniendo

¡¡Esto parece Galicia!! Agua suave y temperaturas moderadas, ¿cuándo se ha visto un invierno así en la Sierra?

La humedad en el ambiente ha conseguido que la vaca muerta empiece por fin a pudrirse, después de un año.


Los almendros están floreciendo.




La higuera quiere brotar.



Y la hierba nos come, hasta en el bancal super-acolchado.

¿Veis las plantitas de guisante?

jueves, 21 de enero de 2016

Curso de introducción a la permacultura 2016

¡Ya hay fecha para el curso de introducción a la permacultura de este año!!

Será del sábado 30 de abril al lunes 2 de mayo, ambos incluidos. El curso costará 50 € y, como siempre, incluye una comida al día y un trocito de Herrén donde poner la tienda de campaña.


miércoles, 20 de enero de 2016

Corte de pelo para el nectarinero

Este verano, una vaca entró en el herrén y se comió las peras. Bueno, pues de camino a la salida, se comió además las puntas de las ramas del nectarinero (¿porqué? ¿porquéeeeeeeeeeeeeee?).

Yo le corté las puntas para que quedaran limpitas y dejé que el árbol se recuperara como pudiera.

El resultado fue la siguiente maraña de ramas:



No corta ni perezona, y sin encomendarme ni a Dios ni al Diablo, cogí la tijeras de podar y voilà:


Corte de pelo. Espero no haberme cargado nada esencial para la supervivencia o la floración del árbol.

lunes, 18 de enero de 2016

Guisantes para esta primavera

El día 18 de noviembre planté dos variedades de guisante en los bancales del huerto. No, no es que tenga una memoria estupenda, de hecho, tengo una memoria bastante mala, es que llevo un diario con lo que hago en el huerto. Si no lo hiciera, esto sería un desastre.


Planté la variedad Lord Leicester en el bancal izquierdo, donde no hay manta térmica y la variedad Kleine Rheinlanderin en el bancal derecho, la mitad bajo la manta térmica y la otra mitad sin manta.


La variedad Lord Leicester es una variedad tradicional inglesa. Florece muy pronto pero sigue produciendo durante toda la temporada de verano (en Inglaterra). La conseguí en Real Seeds, una asociación que distribuye semillas entre sus socios. No se puede comprar en las tiendas porque, como ya sabéis, vender semillas que no estén en el catálogo oficial de semillas autorizadas es ilegal en la Unión Europea. Para haceros socios de Real Seeds, poned las semillas que queráis en el carrito de su página web y pagad la correspondiente cuota de socio.

Esta variedad forma parte de la estrategia que tenemos en el Herrén de producir hortalizas antes de que lleguen los calores del verano. Pero ahora que he hecho el calendario de sectores estacionales para las hortalizas en el Herrén me doy cuenta de que tenía que haberme hecho con la variedad Oskar. EDITADO EL 3 DE FEBRERO PARA DECIR QUE SÍ COMPRÉ LA VARIEDAD OSKAR Y QUE LA VOY A PLANTAR EN CUANDO PUEDA.

Aún así, espero que Lord Leicester florezca pronto y tenga una larga vida, produciendo hasta que lleguen los calores en julio y que después muera. Pero si es una planta tan longeva, a lo mejor le puedo dar un buen corte de pelo en verano y vuelve a rebrotar en el otoño. Ya veremos.


La Kleine Rheinlanderin creo que la compré en el Lidl. Es una mata pequeña que produce unos guisantes dulces muy ricos. Ha germinado antes que la Lord Leicester y las plantitas están  más grandes, sobre todo las que crecen bajo la manta térmica, que está que se salen

Kleine Rheinlanderin sin manta térmica.

Kleine Rheinlanderin con manta térmica.

Queda claro que los guisantes no tienen meses de Perséfone en nuestra latitud, ¿verdad? Aún así nos falta por ver si este crecimiento se repite otros inviernos o no, ya que este año está siendo bastante cálido. Pero de todas formas, parece que los guisantes van a ser una hortaliza muy importante en nuestro huerto.


jueves, 14 de enero de 2016

Perséfone y los guisantes cometodo

A una se le hincha el pecho de orgullo cuando va al Herrén un día de enero y recoge esto:

¿A que es maja la foto? ¡¡Volvemos a tener cámara de verdad!!

Quizás recordaréis la plantita de guisante de la terraza del aparcamiento, la que sobrevivió el verano y se puso a crecer y a florecer como una loca, poniendo en duda la teoría de los días de Perséfone.


Pues sigue erre que erre haciendo guisantes (son cometodo) y sacando flores.

Y mirad qué tamaño ha alcanzado:


Nota mental: el año que viene, entutorar las plantitas que prometen poco y que total, se van a morir con la primera helada y para qué entutorarlas si no van a dar ná.


Así que está claro que en el Herrén no se llega a alcanzar el mínimo de horas para que esta variedad de guisante cometodo no se desarrolle. Es decir, que en nuestra latitud no hay meses de Perséfone para esta variedad de guisante. Por lo tanto, es perfecta para el huerto de invierno, aunque sospecho que parte de su éxito es el invierno tan suave que estamos teniendo y el hecho de que está en la terraza del aparcamiento, que tiene un microclima especial. Así pues, el año que viene plantaré gran cantidad de ellas en las terrazas orientadas al sur (si es que conseguimos hacer otra) y/o protegidas con manta térmica.

¿Y qué variedad es ésta, Lucía? preguntaréis, llenos de razón. Pues no lo sé, la verdad. Son de una semilla que recogí de unos guisantes cometodo que crecieron de unas semillas compradas en el Lidl, creo. A partir de ahora voy a dejar de recoger y esperar a que hagan semilla para plantar el año que viene.

miércoles, 13 de enero de 2016

Calendario de sectores estacionales: ejemplo de uso

Vamos a ver cómo uso el calendario de sectores estacionales. Si no veis bien las imágenes, podéis hacer clic en ellas y las veréis más grandes.

La pregunta es:
¿Cuál es la mejor época para las hortalizas en el Herrén?

Sabemos que las hortalizas requieren temperaturas superiores a los 0 ºC, e idealmente, para producir, entre 25 y 35 ºC, agua y al menos 10 horas diarias de luz.

Heladas
En primer lugar, he marcado las heladas. Como conozco las fechas (medias) de la primera y última helada en el Herrén (21-30 de octubre y 22 de mayo), sé que entre esas dos fechas hay heladas en el Herrén.

La temporada de heladas va marcada con rotulador azul. A la izquierda, una leyenda por si me olvido de qué significa cada color.

Calor excesivo
Los meses de julio y agosto hace demasiado calor para las hortalizas en el Herrén, así que he marcado esos meses en rojo.

Hasta ahora me he quedado en el primer círculo concéntrico, que en este caso sería el de la temperatura, pero en otros casos podría ser otra cosa. A partir de ahora voy a ir usando los demás círculos concéntricos.

Horas de luz
Según Eliot Coleman, las hortalizas necesitan una media de 10 horas de luz diarias para poder desarrollarse. La época del año en que hay menos de 10 horas de luz al día se llama "los meses de Perséfone" y el primer y último día de esa temporada se llaman "los días de Perséfone".

En el Herrén, el primer día de Perséfone es el 8 de noviembre y el segundo el 2 de febrero. En el segundo círculo concéntrico marco los meses de Perséfone para el Herrén.


Agua
Las hortalizas requieren agua pero ese agua no tiene que ser necesariamente riego. En el Herrén tenemos cuatro manantiales, pero son estacionales, es decir, sólo manan en invierno y en primavera. Esto es porque dependen de la lluvia y cuando llueve mucho manan mucho pero si llueve poco manan poco.

Además, tenemos dos aljibes que llenamos con el agua de los manantiales para tener una reserva cuando los manantiales no manan. Aunque los manantiales son grandes (9.000 l uno y 18.000 l el otro), no son suficientes para regar todo el Herrén todo el verano.

A mi lo que me interesa no es marcar cuándo tengo agua, sino cuándo no tengo necesidad de regar, es decir, cuándo hay suficiente lluvia para que las hortalizas se las apañen solas. Esto es porque quiero reducir al máximo el trabajo de regar y quiero tener un huerto de hortalizas que sea lo más independiente posible en cuanto a agua.

Ésa E invertida y tachada es un símbolo matemático que significa "no existe".


Entonces, ¿cuál es la mejor época para las hortalizas en el Herrén?
Ahora marco las zonas en que se dan todas las circunstancias ideales para las hortalizas: falta de necesidad de riego, sin heladas, sin calor excesivo y con más de 10 horas de luz. Sólo hay una zona, que he marcado "2" en el calendario y va de principios de septiembre a finales de octubre.

Después hay otra zona, que he indicado con un "1" que va del 22 de mayo al 30 junio donde es necesario regar pero se dan todas las demás características.

Por último, hay una zona, la "3", del 2 de febrero al 22 de mayo, cuando se dan todas las características salvo la falta de heladas.


Por lo tanto, la época ideal para las hortalizas en el Herrén es de principios de septiembre a finales de octubre. Son unos 30 días, con lo cual tenemos un problema: 30 días no son suficientes para que una hortaliza complete su ciclo de vida.

Aquí tenéis una tabla donde se indican los días que pasan desde semilla hasta recolección de algunas hortalizas, con el aliciente de que también tiene las temperaturas ideales para su desarrollo.

Imagen tomada de aquí.

Como veis, hay que tener unos 60 días como mínimo. Una excepción digna de mención son los rabanitos (30 días) pero incluso las demás hortalizas rápidas necesitan más de 30 días.

Para solucionar este problema se me ocurren dos estrategias: usar variedades de temporada corta y semillar en julio/agosto. El plantón gasta menos agua porque es más pequeño y no está fructificando. Las hortalizas necesitan mucha agua para hacer fruto porque la fruta tiene un porcentaje de agua muy alto. Además, como el plantón no fructifica, no necesita tanto sol y se puede poner a la sombra, en un lugar donde transpire menos y, por tanto, necesita menos agua. Hablaré de estas dos estrategias en otra entrada del blog.

Como mi temporada ideal para las hortalizas no es lo bastante larga, voy a explorar las otras dos opciones:

Opción "1" en el calendario: del 22 de mayo hasta el 30 junio. Tiene todas las características ideales salvo el agua, es decir, que habría que regar. Sin embargo, es una época en la que todavía hay muchas reservas de agua y la tierra no está tan seca, así que creo que vale la pena explorar qué se podría hacer. De nuevo, tenemos el problema de que son sólo 39 días. Para solucionar esto se me ocurren dos estrategias: usar variedades de temporada corta y usar hortalizas de las que se plantan en otoño/invierno y fructifican en estas fechas (o incluso antes). Esto será otra entrada para el blog.

Opción "3" en el calendario: del 2 de febrero al 22 de mayo. Cumple todas las características salvo por las heladas y es el momento en que hay que explotar a fondo los microclimas, el invernadero y la manta térmica, así como las hortalizas de temporada corta y las hortalizas de invierno/primavera. Hablaré de todo esto en otra entrada.

Factores limitantes
Al hacer el ejercicio, he visto que los factores limitantes de mi tierra son el agua y la temperatura. Para el agua puedo hacer bien poco, pero la temperatura la puedo controlar más con microclimas, invernaderos y manta térmica. Es decir, que el factor verdaderamente limitante en el Herrén es el *agua*.

En conclusión
La herramienta funciona pero tiene una serie de pegas:

- su utilidad depende de la exactitud de tus datos. Así que no hay más remedio que informarse un poquito y luego observar, observar y observar un muchito.

- es fea. ¿No os parece fea? Hay que hacer algo.

- le falta un sitio destacado para apuntar la pregunta.

- debería sustituir las instrucciones por una leyenda que se pueda rellenar y poner las instrucciones a parte.

Así que aquí tenéis la versión 2 del calendario.



En cuanto a las hortalizas en el Herrén:
Habrá que experimentar muchísimo para encontrar las especies y variedades que vayan bien y las fechas exactas y los métodos que le convienen a cada una, pero veo claramente que el Herrén puede producir una gran cantidad de hortalizas con un mínimo esfuerzo y un ahorro considerable de agua.

Lo siguiente será usar el calendario para encontrar qué especies y variedades de árboles frutales podemos plantar en el Herrén para que produzcan con el mínimo input humano.

Y para terminar
Toda crítica del calendario es bienvenida, como también lo es cualquier idea que pueda mejorarlo.



lunes, 11 de enero de 2016

Los sectores estacionales

Me he dado cuenta de que en permacultura hay mucha información sobre el diseño espacial del terreno (zonas, sectores, etc.) pero muy poca información y reflexión sobre el diseño en el tiempo. La gente tiende a asumir que el periodo productivo es el verano y principios del otoño. Para los que vivimos en estas tierras, eso significa que nos empeñamos en producir en un momento en que la naturaleza a nuestro alrededor está detenida, esperando que lleguen tiempos mejores, lo cual suele ocurrir con las primeras lluvias de septiembre.

Diseñar las actividades que podemos hacer en el Herrén a lo largo del año con un mínimo de fuerzo e input de agua, energía y trabajo es vital para determinar exactamente qué se puede producir en el Herrén de forma verdaderamente sostenible. Lo que quiero decir es que obviamente podemos hacer cualquier cosa en cualquier lugar, por lo menos durante un periodo limitado de tiempo. Por ejemplo, Jordania invirtió millones en equipos de riego para plantar en el desierto y lo consiguió

Foto tomada de aquí.

mientras le duró el agua fósil


y tuvo que ir abandonando los campos irrigados uno a uno.

En España también tenemos una agricultura basada en el agua fósil y, a nivel doméstico, la mayoría de las personas que conozco riegan todo el verano sin saber muy bien de dónde viene su agua, ni si es un riego sostenible a largo plazo. Muchas de ellas ni siquiera saben cuánta agua gastan en riego. La verdad es que esta idea de que se puede poner un huerto en cualquier parte es bastante reciente. Antes había terrenos de secano y terrenos de regadío. Los terrenos de regadío tenían agua todo el año de forma natural o sostenible, ya fuera porque estaban cerca de un río o tenían una fuente o lo que fuera. Hay todavía muchos lugares donde hay comunidades de regantes que funcionan de esta forma e indudablemente para esos lugares muchas veces la solución será producir en verano. Pero en el Herrén no hay agua en verano. Los manantiales manan en invierno y primavera y para el verano tenemos que conformarnos con el agua de los aljibes (9.000 + 18.000 litros). Luego, en otoño, las lluvias y la bajada de temperaturas hacen que regar sea innecesario. Y luego está el asunto temperatura, que para resumir es que por aquí en verano hace tanto calor que el metabolismo y la fructificación de las plantas se resiente.

Nuestra visión para el Herrén es que sea 100% sostenible a largo plazo y si eso significa renunciar a plantar ciertas cosas, sea. No creemos en la autosuficiencia, sino en la interdependencia soberana y estamos encantadas de comprarle los tomates a algún vecino que tenga una fuente que mane todo el año. Así que la pregunta es, ¿qué producir en el Herrén con un mínimo de esfuerzo, agua y trabajo? Y para contestar a esta pregunta la solución es observar la naturaleza. La naturaleza es la campeona de producir con el mínimo esfuerzo, la que tiene los sistemas más eficientes que conocemos. Y la naturaleza en el Herrén no produce en verano, así que tenemos que abandonar el paradigma del verano productor.

Voy a repetir esto porque me ha llevado tres años entenderlo y es una epifanía como la copa de un pino que me ha echado abajo todos los esquemas:


**HEMOS ABANDONADO EL PARADIGMA DEL VERANO PRODUCTOR**


¿Sus habéis enterado?

Así que ahora la pregunta obvia es, si no vamos a producir en verano, ¿cuándo vamos a producir? Sobre todo teniendo en cuenta, bonita, que aquí hiela desde principios de noviembre hasta finales de mayo

Aquí es cuando echamos de menos una herramienta permacultora que nos ayude a integrar toda la información sobre frío, calor, agua, luz y quién sabe qué más y nos permita ver con claridad las posibilidades que tiene nuestra tierra.

Que nosotras sepamos, esa herramienta no existe.

Así que la hemos inventado.

Señoras y señores, niños y niñas, tenemos el honor y el placer de presentaros:

El calendario de sectores estacionales,
una herramienta permacultora para diseñar el uso de un terreno en el tiempo

TACHÁAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN


Haced clic en la imagen para verla más grande


La idea es registrar los cambios estacionales que afectan a nuestra tierra o nuestra actividad y plasmar de forma visual cuál es el momento en que se reúnen las condiciones ideales, o al menos cuál es el momento en que se dan las mejores condiciones y qué cosas tenemos que aportar nosotros.

Va a ser más fácil explicarlo con un ejemplo, así que en la próxima entrada veremos cómo lo usamos para comprender cuál es la mejor temporada para el huerto de hortalizas en el Herrén