lunes, 29 de febrero de 2016

Frambueseros

El año pasado, mi amiga Maren, que es un cielo y una permacultora de aúpa, me dio unos frambueseros que le habían salido de forma espontánea en su jardín. Los planté como parte del cortavientos de la zona 1 y no sólo sobrevivieron el verano de 2015, sino que prosperaron de forma alarmante.

Ya tocaba ocuparse de ellos con la esperanza de que den algo este año, crezcan fuertes y sanos, y no tomen por asalto todo el Herrén. Y es que los frambueseros hacen como sus primas las zarzas: enraízan allá donde la rama toca suelo. Tal que asín:

 Punta de una rama enraizando

Así que una puede coger esa ramita, que probablemente está enraizando en un sitio donde a una le viene mal, y ponerla donde le viene bien a una. Y más adelante, cuando saque hojitas, una puede cortar la rama en cuestión y ¡tacháaan! tiene *una nueva planta de frambuesero*. Lo que es la reproducción asexual, madre.


Y eso hice.


 El lacito rojo es para distinguir las plantas que hay que regar
en verano del resto de la maleza espontánea.


Después procedí a poner un soporte sofisticado, a la par que elegante, donde poner atar los frambueseros según vayan creciendo.

*NO* estoy embarazada.
Es que aquí llevaba los bolsillos llenos de plásticos para tirar.

Hay gente que corta los frambueseros a ras todos los otoños y otros que los atan a un soporte y cortan las ramas que se quedan secas. Todavía no sé si eso corresponde a dos tipos diferentes de planta o si son simplemente diferentes costumbres.

La sofisticación de este sistema me deja sin aliento.

Los frambueseros también recibieron el tratamiento de estiércol de caballo + cartón.


Algún día, hijo mío, todo esto estará cubierto de frambuesas.

Un vecino del pueblo, que tiene unas frambuesas de toma pan y moja, me ha ofrecido plantitas, que también irán a lo largo de este soporte.

¡Venga, que sí se puede!

miércoles, 24 de febrero de 2016

Hielo

Esta semana pasada ha hecho mucho frío y mucho aire, lo cual no es nada bueno para la manta térmica, que ha quedado así:


justo el día de mayor helada del año hasta la fecha.


Muchas plantas que estaban bajo la manta térmica se han helado y he aprovechado para hacer una limpia con vistas a la primavera.


Lo que peor me ha sentado es que mis hermosos guisantitos se han quemado las puntas.

El guisante de la terraza del aparcamiento, que tan bien ha estado todo el invierno también ha sufrido con la helada.


Aún así tiene frutos y espero poder sacar semillas para plantar el año que viene y repartir entre los que me habéis pedido semillas.



 Aún así, muchas hortalizas de invierno, como estas espinacas, siguen prosperando a pesar del frío.


martes, 23 de febrero de 2016

Mil litros

Es el volumen de este depósito que encontré solito y abandonado en el aparcamiento de un supermercado. 


Me cosó meterlo en el coche, pero mil litros son muchos litros. Mil litros merecen la pena.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Más información sobre el curso de permacultura

Ya se está empezando a apuntar gente al próximo curso de introducción a la permacultura, que celebraremos en el Herrén en el puente de mayo (30 de abril y 1 y 2 de mayo 2016).


El precio del curso es de 50€ e incluye una comida al día y un sitio donde poner la tienda de campaña. Las demás comidas serán "de traje". No es obligatorio quedarse a dormir en el Herrén, pero es muy recomendable porque hay actividades por la noche.

Para apuntarte, escríbeme a luciamorenoveloARROBAgmailPUNTOcom o llámame al 655CERO39481.

Índice del curso

  1. Qué es la permacultura
  2. Breve repaso de los conceptos básicos de la ecología
  3. Los principios éticos de la permacultura
  4. Los principios técnicos
    1. La ubicación relativa de los elementos
    2. Cada elemento debe realizar varias funciones
    3. Las funciones críticas deberán quedar aseguradas por varios elementos
    4. Diseño eficiente de la energía
                                                              i.      Las zonas
                                                            ii.      Los sectores espaciales
                                                          iii.      Los sectores estacionales
                                                          iv.      La energía potencial
    1. Utilizar recursos biológicos
    2. Cerrar los ciclos
    3. Sistemas intensivos a pequeña escala: amontonar en el tiempo y el espacio
    4. Acelerar la sucesión
    5. Fomentar la diversidad
    6. Aprovechar el efecto borde
    7. La información y la imaginación son nuestras mejores herramientas
    8. El problema es la solución
  1. Técnicas de gestión de la energía
  2. Técnicas de gestión del agua
  3. Técnicas de gestión del suelo
  4. Técnicas de gestión de plantas
  5. Técnicas de gestión de animales


Horario del curso:

Sábado 30 de abril

9h00: Cita para ir juntos al Herrén.

10h00: Inicio del curso
-          Ejercicio para conocernos
-          Presentación Power Point 1
-          Misión práctica: Conocer el Herrén / toma de temperaturas durante 24 h
-          Presentación Power Point 2

14h00: Comida y descanso

16h00: Práctica: El calendario de sectores estacionales

18h00: Descanso o trabajo voluntario (a elegir)

20h00: Proyección del documental "El poder de la comunidad: cómo Cuba superó su crisis del petróleo"

21h00: Misión práctica: Observar el Herrén al anochecer.

22h00: Cena

Noche: Misión práctica: Toma de temperaturas

Domingo 1 de mayo

7h00: Misión práctica: Observar el Herrén al amanecer.

9h00: Curso
-          Puesta en común de las misiones y los paseos
-          Presentación Power Point 3
-          Misión práctica: Tipos de suelo
-          Presentación Power Point 4 y final
-     Puesta en común del ejercicio de las temperaturas
-          Ejercicio de cierre de la teoría

14h00: Comida y descanso

16h00: Práctica: Huerto 

18h00: Descanso o trabajo voluntario (a elegir)

20h00: Proyección del documental: "Soluciones locales para un desorden global"

22h00: Cena


Lunes 2 de mayo

9h00: Práctica: Curvas de nivel y plantación pionera para el bosque de alimentos

14h00: Comida y cumplimentación de la encuesta de satisfacción

A partir de este momento, los participantes podrás ir yéndose cuando quieran, pero la práctica seguirá por la tarde para las personas que se queden.

lunes, 15 de febrero de 2016

Ortigas

En la zona 1, cerca del aparcamiento y las catalpas, hay un lugar extraño donde no crecía nada. Parecía un montón de tierra, pero cuando intentamos utilizarla nos sorprendió lo mal que olía, como si hubiera habido una letrina en la zona. Decidimos amontonar mucho carbono encima: rastrojos, hojas y, sobre todo, todos los palos que vamos encontrando y que amontonamos ahí a la espera de encontrarles un uso.

En el último año la zona se ha visto invadida por ortigas, conocidas por gustar de tierras ricas en N y grandes depuradoras de tierras contaminadas, lo que confirma nuestra primera impresión.



Veo samosas de ortiga y queso en nuestro futuro.








viernes, 12 de febrero de 2016

Estiércol para el cortavientos

Este año sólo hemos plantado 7 árboles y además, a destiempo. Santa Catalina nos pilló enfermas y cansadas y después una cosa llevó a la otra y de pronto parece que ya es primavera y no hemos avanzado con el cortavientos.

Así que el otro día decidimos cuidar los árboles que plantamos el año pasado. La mayoría estaban invadidos de hierba y poco localizables, así que fuimos buscándolos uno a uno, arrancando la hierba y poniéndoles un aro de estiércol de caballo al rededor. 

Un serbal de los cazadores

El verano pasado fue muy caluroso y seco y el cortaviertos de la quesería no recibió ningún riego de apoyo, porque somos así de chulas y sólo regamos la zona 1. Los árbolillos tiraron la hoja y pensé que habían muerto todos.

Pero no, en otoño hice una pequeña inspección y descubrí que muchos estaban vivos y agarrados, aunque no tenían hoja. Corté la punta seca de los supervivientes y espero que esta primavera saquen hoja.

A la derecha, uno de los supervivientes podados. A la izquierda, el siguiente árbol.

Después del estiércol, cubrí la zona con cartones para que no salga hierba cerca de los arbolitos. También sustituí los árboles que habían muerto con arbolillos nuevos.

 Es un trabajo artesanal.

Terminado el cortavientos de la quesería, pasé a los arbustos que planté junto a la piscina. Son unos arbustos que encontramos arrancados de raíz en la basura. En verano lo pasaron fatal, hasta el punto que pensamos que habían muerto, pero no, están todos vivos y rebrotando como locos.

Rebrotando, señores, pasen y vean.

 También recibieron el tratamiento VIP de desherbado, estiércol y cartón.

En resumen, que me pasé toda la mañana así:



Me duelen músculos que no sabía que existían.

 


miércoles, 10 de febrero de 2016

Primeras flores de 2015

Este invierno no está siendo nada invernal, a parte de que tuvimos rosas en noviembre y de que las caléndulas han florecido todo el invierno, estamos un mes por delante en la floración de los almendros respecto al año pasado.

Así están los almendros ahora.

Una de las muchas matas de caléndula que hay por la zona 1.

Los iris que planté el primer año parecen estar felices.

¿No son fermosas?

Me da un poco de miedo que llegue el invierno de repente, con ganas de venganza, y se lo lleve todo por delante.

lunes, 8 de febrero de 2016

Avanzamos con la terraza del invernadero

Este invierno ha sido una época de trabajo de diseño y el trabajo práctico se ha visto resentido. Es decir, que vamos muy, muy retrasadas con todos los proyectos del Herrén. Uno de ellos es la terraza del invernadero, donde tenemos previsto hacer un huerto de solanáceas esta primavera/verano.

La terraza del invernadero está pensada para aprovechar unas grandes piedras que hay en una afloración de roca al norte del invernadero. La idea es bajarlas con palancas a la tierra y colocarlas de forma que formen una pared a unos metros de la afloración. Después, llenaremos ese espacio con estiércol, hojas secas, paja vieja, tierra, etc., como hicimos con la terraza del aparcamiento.

El año pasado llegamos a terminar una parte, pero nos quedaba mucho por hacer. 

Así quedó la parte oeste de la terraza el invierno pasado.

Aquí planté patatas y no salió ninguna. Creo que le puse demasiadas hojas, que se apelmazaron y no funcionaron bien como compost. Voy a vaciarla y a añadirle más estiércol y tierra y usar el exceso de hojas en otra parte.

Mientras tanto, en la parte este de la terraza, hemos estado amontonando los rastrojos que cortamos en la zona 1 en otoño. Han estado ahí todo el invierno y al mirarlos la semana pasada me he encontrado con esta agradable sorpresa:

Lombrices autóctonas, en grandes cantidades.

En el extremo oeste de la terraza hay un trozo que quedaba abierto porque no había piedras por la zona, así que lo hemos cerrado con los troncos que formaban la valla en ese lugar.



Para que no se caigan, los hemos sujetado con hierros.

No sé si se ve bien, pero hay un hierro en forma de L al revés que sujeta los troncos.

Después recogimos todo el compost que se formó con los rastrojos y lo llevamos hacia los troncos para empezar a llenar la terraza.

Indi ayudó.

¡Cómo ayuda Indi!

 Así queda la parte este de la terraza del invernadero. La pared de troncos se continúa con la pared de piedras que hicimos el año pasado. Luego hay un espacio que todavía no está hecho y al final se ve la parte oeste ya rellena.


 Estamos rellenando la terraza con estiércol, paja vieja y tierra, estas dos últimas del semillero que hice hace unos años y que tengo que renovar.

 
Semillero vaciado.



Una vez agotados los materiales que teníamos a mano, decidimos mover unas piedras y, ante nuestra extrema sorpresa, fuimos capaces de mover dos bastante grandes en muy poco tiempo.

Las dos últimas del muro, para más señas.

Lo siguiente es mover las dos piedras que se ven a la derecha para continuar el muro y seguir llenando.

Así queda la terraza del invernadero por el momento.

Seguiremos informando.




viernes, 5 de febrero de 2016

Lo que hace la manta térmica

En  noviembre planté guisantes Kleine Rheinlanderin en uno de los dos bancales que tenemos en el Herrén. 

Vamos verlos. Aquí están los que planté al aire libre.


Y aquí los que planté bajo la manta térmica.


Impresionante, ¿no?

Los Lord Leicester que planté en el otro bancal (todos al aire libre) están igual de grandes que los Kleine R. queh ay bajo la manta térmica, pero no tengo fotos.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Disneyland Fresnedillas

Para mi ir a por estiércol es como para un niño ir a Disneyland.


Del montón de estiércol me gusta todo: el olor, el calorcito (con su correspondiente nube de vapor), el ejercicio, la sorpresa de encontrar setillas o lombrices viviendo felizmente y, sobre todo, la bendita abundancia de fertilidad *gratis* al alcance de mis manos.


Idealmente, pasaría por el montón y llenaría la blanconeta siempre que voy al Herrén, pero la vida raras veces es ideal y ya llevaba un tiempo sin pasarme por mi Disneyland personal.


Pero se acerca la primavera y hay que preparar los árboles y el huerto, así que estoy volviendo a las buenas costumbres.


A India, nuestra perra de 6 meses, también le encanta el montón de estiércol. Pero a ella lo que le gusta no es ese vaporcillo maravilloso...


sino todas las travesuras que puede hacer.