miércoles, 11 de mayo de 2016

Bancales hundidos

Todo empezó con mi amigo Sigfried (¡Hola Mari Ángeles!) que después de hacer unos hugelkultur que te mueres en Alemania, vino a Valdemorillo e hizo unos igualicos. Diez años después, los hugelkultur siguen sin producir. El podre Sigfried, que me quiere mucho, me preguntó qué podría estar pasando y yo, como no tenía ni idea, decidí poner el asunto en manos de los maestros, es decir, que pregunté en el foro Permies. Una chica muy maja, me dirigió este hilo del foro, donde la conclusión general era que el hugelkultur no funciona en climas áridos o semiáridos. Leyendo y leyendo el hilo, encontré la reflexión de una mente avispada que decía: "en climas áridos, no hay que ir hacia arriba, sino hacia abajo".

"En climas áridos, no hay que ir hacia arriba, sino hacia abajo."

Después, Mavi Arroyo me comentó que en su huerto las plantas suelen semillarse en los caminos, porque "como los caminos están más bajos que los bancales, *y el agua va hacia abajo* arrastra las semillas ahí".

"El agua va hacia abajo y arrastra las semillas ahí."

A pesar de esas sabias palabras, monté dos bancales elevados en el Herrén con objeto de probar el acolchado por capas o lasaña.

Bancal elevado con acolchado lasaña en noviembre de 2015

El acolchado por capas cumplió su función, a saber, mejorar el suelo y frenar el crecimiento de plantas espontáneas, pero se me quedó rondando por la cabeza el asunto este de ir hacia abajo y continuamente me topaba con técnicas en las que se cultivaba en zonas por debajo del nivel del suelo:



rain garden cross section:
Imagen tomada de aquí.

o las técnicas de cultivo tradicionales de pueblos nativos de zonas áridas:

como las de los indios Zuni de Nuevo México

Las ventajas del bancal hundido son muchas: retiene más la humedad, ya que al agua va hacia abajo, reduce la evaporación, ya que los bordes le hacen sombra, es más fresco, ya que el aire frío desciende y está más protegido contra el viento, que reseca mucho las plantas en verano.

Hasta que un día encontré un artículo en una página que me gusta mucho. El autor, Doug Crouch trabaja en un proyecto de permacultura portugués (Terra Alta) y cuenta cómo hace sus bancales por debajo del nivel del suelo para ahorrar agua, tal que asín:

sunken beds schematic
Imagen tomada de aquí.

Nótese que al cavar hay que reservar los primeros 10 cm de suelo para luego ponerlos en el fondo del bancal y que encima se pone estiércol, compost, paja, etc., como en el acolchado por capas. De hecho, Doug pone tantas capas que su bancal acaba pareciendo estar a la misma altura que el suelo.

"Ajá", dije yo. "Esto aúna la idea de ir hacia abajo con el acolchado por capas. Tengo que probarlo."

El problema, claro, es que para hacer un bancal hundido *hay que cavar*, cosa que procuro evitar en la medida de lo posible. ¿La solución? Convocar un curso de permacultura y conseguir que la gente *pague por cavarte los bancales*. Lo sé, soy un genio.

Gente cavando tras pagar por ello. Que todos los dioses los bendigan.

Lo hicimos igualico que Doug, con la salvedad de que no pusimos el exceso de tierra en los caminos, porque lo quería para rellenar la terraza del invernadero. Tampoco estaba yo muy convencida de cómo encajarían esos pasos elevados en relación con el camino que bordea el huerto (el que se ve, más o menos, a la izquierda en la imagen superior).

Marcamos los bancales y los caminos. Hicimos los bancales más estrechos que los que tengo ahora y los caminos más anchos. Todavía estoy buscando el tamaño perfecto para mi (triste) anatomía.

Cavaron.

Y cavaron.

Y midieron.

Mientras tanto, otro grupo cortaba tubo para hacer un pequeño invernadero para uno de los bancales.



Así quedó. El invernadero se cubrió con la manta térmica que he estado usando este invierno, que está ya muy rota, en el lado derecho y con tul de ese que sirve para hacer tutús de bailarinas, en el lado izquierdo. Quiero probar diferentes tipos de telas para ver si puedo sustituir la manta térmica por algo más barato, duradero y sostenible.


Como veis en el bancal que está descubierto, más cerca de la cámara, el nivel del bancal queda bastante por debajo del camino. Queda darle al camino una formita para que desvíe el agua al bancal. Después del curso, mi estimada esposa fue al Herrén y cubrió toda esa triste tierra con paja, pero no hizo foto.

El bancal cubierto llevó una capa de estiércol, inoculación con lombrices y una cubierta de cartón, donde plantamos unos fermosos plantones...



... que murieron esa misma noche de frío. Sí, queridos lectores, esa noche obligué sugerí a los participantes que se levantaran por turnos cada hora a medir la temperatura, ejercicio harto interesante del que hablaré en otra entrada, y registramos una mínima de -9 ºC.


Ni el tul ni la manta térmica pueden con -9 ºC, máxime si los plantones son de tomate, calabacín y otras plantas que gustan del calorcito.

En el bancal descubierto, plantamos semilla de hortaliza de invierno con el método de las bandas de papel higiénico y tengo grandes esperanzas para ellos.

Si estos bancales dan bien resultado, haré todo el huerto de verano así, con lo cual tendré que convocar un par de cursos porque, mi madre qué trabajito da cavar tanto.

13 comentarios:

  1. Qué guay el curso, Lucia, y seguro que trabajaron encantados, así es como se aprende. De hecho, todas te dijimos el año pasado que nos hubiera gustado cavar más jejeje. Veo que nos has hecho caso. Lo de ir para abajo se tiene que convertir en un mantra donde haya poco agua, besazo

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    1. Sí, este año los pobres no han tenido ni un minuto de respiro, pero curiosamente no se han quejado en las evaluaciones finales.

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  2. Me parece un método coconutti para ahorrar agua. Es duro cavar tanto pero si luego te dura unos años, bienvenido sea. ¡Gracias, Lucía!

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  3. Acabo de caer en que se puede combinar enterrar troncos (Hugekultur) en el fondo de un bancal hundido. Los troncos absorben agua y la liberan lentamente, con lo que la retención de humedad es aún mayor!
    Tendré que darle un par de vueltas... ;-)

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    1. Luis, así lo hice al año pasado yo en mi huerta en Bilbao, cavé los bancales bastante y luego enterré un montón de palos, troncos y todo lo que pillé. Se supone que también se van descomponiendo y dando abono. Este año voy a ver qué tal se desarrolla ese bancal, porque dejé otro sin hacer así para comparar. Hugelkultur en alemán significaría algo así como "montículocultura" para nosotros creo que es mejor la "agujerocultura" jejeje

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    2. Varias personas me han comentado esta idea. Mantennos informados, Isabel. ¿Está lloviendo mucho en Bilbao?

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  4. Hola todos. Mis bancales no son hundidos, sino a nivel del terreno. Originalmente hice un pequeño reborde para dirigir el agua pero , con los acolchados, se ha borrado. Sólo lo hago si el bancal está en pendiente. Si los hacemos hundidos tendremos que tener muy en cuenta una inclinación a favor de la pendiente para dar salida al agua sobrante en invierno. A pesar de ello semillan muchas plantas en los caminos. Espero que vayan saliendo bien las cosas con esos bancales.

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    1. Gracias, Mavi, iré haciendo fotos según vaya avanzando la estación.

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  5. Hola, me ha resultado interesante tus experimentos y aprendizajes con las profundidades y curiosidades de hacer bancales sin embargo, y con la intención más sincera de respetar tu o vuestra forma de hacer las cosas, me ha resultado un poco arrogante los comentarios de que ha habido gente que ha pagado un curso de permacultura para cavar. No hay nada de malo por cavar, buen deporte, e imagino que el curso de permacultura incluiria más cosas. Es sólo que al leer tus letras me ha resultado un pelín burlón y arrogante, la permacultura es un tema muy amplio y engloba infinidad de aspectos incluso en algunos casos cavar. Aprender a trabajar con la naturaleza y desterrar la arraigada idea de producir producir y producir sin ningún tipo de consideración ajena. Por esto me ha dolido el comentario, el oportunismo y la búsqueda individual no son mis amigos. Gracias y disculpas de antemano si he malentendido algo.

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    1. Hola, gracias por comentar. Lo de que pagaron por cavar es una broma. Si lees otras entradas del blog verás que me gusta mucho hacer bromas, aunque imagino que no todas son buenas o comprensibles, sobre todo para las personas que no me conocen o que no estuvieron en el curso. El curso incluyó dos mañanas de teoría (los princios éticos y técnicos de la permacultura + gestión del agua, el suelo, la energía, las plantas y los animales), la medición de la temperatura de dos puntos cada hora durante 24 horas, pequeños mini-estudios de suelo de diferentes zonas de la finca, la construcción de los bancales hundidos y el mini-invernadero que se ve en esta entrada, construcción de niveles en forma de A con plomada, dibujo de una curva de nivel sobre el terreno con pequeña actuación con troncos para frenar el agua + plantación de plantón y diseño sobre papel del jardín de uno de los participantes, además de un sitio donde poner la tienda de campaña + una comida al día, todo eso en tres días por 50€. Al final del curso la gente rellenó un cuestionario de evaluación para evaluarnos y sacamos un sobresaliente (del que estamos muy orgullosas) así que creo que la gente quedó contenta y que no le importará que me meta un poco con ellos y el ratito que cavaron (espero).
      Un beso,
      Lucía

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    2. Como integrante del curso de permacultura, comento que volvería a pagar por cavar bancales, jejeje... Estuvo muy bien el curso, muy completo, y muy razonable en precio. Este comentario ha estado en línea con el humor usual de Lucía, y mi no me ha parecido arrogante ni me he sentido insultado. Hay que leer estas cosas con humor y de forma "light"...

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