miércoles, 29 de junio de 2016

Huerto muy adelantado

Nunca hemos tenido el huerto tan avanzado como este año, a pesar de los -9 ºC que tuvimos la noche después de plantarlos (noche del 30 de abril al 1 de mayo), algunos de los plantones sobrevivieron y están ya en flor o dando fruto.

Tomatera en flor

Las judías se plantaron más tarde y están aún muy pequeñas.

Las tomateras están enormes. Se plantaron el 30 de abril.

El primer calabacín.

La planta, gigantesca.

Y haciendo más fruto.

El primer calabacín del año. Acabó en una fideuá.

Creo que la clave de la supervivencia de estas plantas fue la manta térmica (los plantones cubiertos por el tul no sobrevivieron) y el cartón que cubría el suelo y las raíces de los plantones. Esto demuestra que se puede plantar pronto sólo con protección y si además plantamos en una zona con microclima (el huerto es una de las zonas más frías del Herrén) creo que podemos tener un huerto primaveral de hortalizas cálidas al menos un par de meses, antes de que empiece el calor de verdad. Para más información sobre nuestra estrategia de huerto en el Herrén, leed esto y esto.

jueves, 23 de junio de 2016

Cornicabra

En septiembre os hablé del cornicabra que hay en el Herrén. Es uno de mis árboles favoritos, por lo que me he puesto muy contenta cuando he visto que, por primera vez, ha hecho flores.




Espero poder poner semillero de cornicabras dentro de poquito.



martes, 21 de junio de 2016

La jardinera norte

La jardinera norte es, por extraño que parezca con ese nombre, una jardinera de piedra pegada al lado norte de la cabaña. Yo jamás pegaría una jardinera llena de tierra a una casa, cabaña o edificio en general, pero ya estaba cuando llegamos y mi estimada esposa no piensa como yo. Estos años he ido poco a poco llenándola de flores (sobre todo bulbos) y hierbas varias.

El iris blanco florece más tarde que el azul.

Los lirios han estallado...

...en flor para honrar a la Diosa.

Es que no me canso.

¿He dicho ya que son mis flores favoritas? Sobre todo L. candidum, pero es tan caro... Estos son lirios asiáticos sin nombre.

La consuelda está que se sale y además en flor, gracias a las lluvias de mayo.

El tanaceto no decepciona.

Hierbabuena en maceta. No sé muy bien dónde acabará, pero sospecho que en el huerto.

En la jardinera también melisa, menta piperina, hierbabuena (no en maceta), perejil rizado, una planta de crisantemo que me regaló una amiga (¡Hola, Milagros!), freesia recuperada del jardín de mi abuela (que está en flor por primera vez este año, pero no tengo foto), azucenas (que todavía no han dado flor), cebolla silvestre del jardín de mi abuela (me encanta) y muchas, muchas espontáneas que intento controlar más mal que bien. Esta primavera planté un montón de bulbos nuevos, ya os contaré si van saliendo.

viernes, 17 de junio de 2016

Hemos encontrado el huerto

Nos costó, pero armadas de guadaña y paciencia, conseguimos encontrar el huerto.

Primero hubo que encontrar el camino, claro.

Os reiréis, pero vinieron unos amigos y se agobiaron. No dejaban de ofrecerme la desbrozadora.

En el bancal hundido que hicimos en el curso de permacultura planté judías que por una vez, y sin que sirva de precedente, conseguí sacar de semilla.


En el otro lado del bancal, que estuvo protegido por manta térmica, sobrevivieron algunos tomates y calabacines, así que por ahora parece que la manta térmica protege más que el tul.

Ojo con la planta gigante de calabacín.

Sé que algunos de vosotros ya tenéis tomateras enormes, pero esto es la montaña.

El calabacín está formando su primer fruto, todo un récord.

Hice este invento feo para darles apoyo a las judías. No sé si va a aguantar.

En el bancal elevado de la izquierda (tengo que ponerles nombre a los bancales) los guisantes Lord Leicester necesitaban entutorado. Los niveles en forma de A que hicieron los participantes en el curso me vinieron al pelo.


Ya estamos comiendo guisantes y hemos cortado la última coliflor. Las lechugas, rúcula, espinacas y escarolas están en flor, al igual que varias coles. Las acelgas están de capa caída. El bancal hundido de la derecha (tengo que ponerles nombre a los bancales) tiene un solitario pak-choi. Eso, más dos rabanitos que cogimos hace tiempo es la suma total de lo que vamos a obtener de él. Hay que volver a sembrarlo. Además, tengo que plantar calabazas, probablemente en la terraza del invernadero.

Seguiremos informando.

jueves, 16 de junio de 2016

Agua en mayo son higos en junio

La higuera es fea, está desequilibrada y parece al borde la muerte más catastrófica, pero estos últimos años ha demostrado tener mucho que decir.





Le sentó muy bien el acolchado de estiércol de caballo (con su paja) que le puse hace dos inviernos. El invierno que viene lo repetiré.

Entre tanto, a ver si conseguimos adelantarnos a los pájaros.



martes, 14 de junio de 2016

Vino espumoso de flor de saúco

Tras el éxito del jarabe de saúco, hemos probado a hacer vino o champán de saúco.

Receta (para 6 litros):

4 litros de agua caliente
700 gr de azúcar
El zumo y la ralladura de 4 limones
2 cucharaditas de vinagre de manzana o vino blanco
15 cabezas de flores de saúco
Un pellizco de levadura de panadero seca (que quizás no necesites)

Disuelve el azúcar en el agua caliente y añade agua fría hasta tener 6 litros

Añade el zumo de limón, las ralladuras, el vinagre y las flores de saúco.

Cubre con una gasa y deja reposar un par de días en un lugar fresco y aireado.

Al cabo de dos días, mira la mezcla. Si tiene burbujitas, genial, has capturado levadura del aire y la superficie de las flores y está fabricando el vino. Si no hay burbujitas, añade la levadura y remueve. Vuelve a cubrir con la gasa deja otros cuatro días.

Pasados los cuatro días, filtra la mezcla en botellas que resistan la presión. Nosotras usamos botellas de gaseosa de toda la vida, que se encuentran fácilmente en todas partes.

Consejo: reviste el colador con gasa para que no entre tanto poso en la botella.

Todavía no es vino, pero ya promete.

Cierra las botellas y déjalas fermentar al menos una semana más.

El poso se asienta con el tiempo.

Las botellas cerradas deberían conservarse varios meses. Se sirve frío. Una vez abierta la botella, guardar en la nevera y consumir rápidamente.

Unos días después...

probamos el vino de saúco. El poso se ha asentado y el vino tiene un color cristalino precioso.


El vino en sí es delicioso, como un blanco espumoso seco. Karine, que es la que sabe, dice que tiene toques cítricos. Está mejor muy frío, de la nevera.

Y la aguja... ¡mucha más de la que me esperaba! Podéis verla en un vídeo que he puesto en mi página de Facebook: https://www.facebook.com/lucia.morenovelo

Ya hemos recogido más flores de saúco para seguir haciendo. ¡¡Animaros que es muy fácil y sale genial!!

lunes, 13 de junio de 2016

Los primeros guisantes

Los primeros guisantes han llegado al Herrén y a nuestra mesa. Los más prolíficos son los de la variedad Oskar, a pesar de que se plantaron los últimos (marzo). Los Kleine Rhidenlander que planté en noviembre bajo la manta térmica y fueron los primeros en florecer, también están produciendo, pero mucho menos. Los Lord Leicester, también plantados en noviembre, tienen vainas, pero aún no han engordado el guisante.

Oskar

Oskar

Kleine Rhinderlander

La ventaja de los KR es que se pueden comer como guisante cometodo, pero estamos dejándolos madurar para comer como guisante-guisante.

A parte de la variedad, el momento de plantación y la protección contra el frío, otra variable a tener en cuenta es el lugar donde se plantaron. Los Oskar están en la terraza del aparcamiento, que tiene un microclima cálido. Además, se supone que son super tempraneros y son de mata pequeña así que no se ven afectados por el viento desecador tanto como las plantas más altas (aún así les hizo falta entutorado).


viernes, 10 de junio de 2016

Ayudadme a identificar esta planta

De pronto, la veo por todas partes, con flores blancas y rosas (como esta de las fotos) o flores amarillas, en los prados donde paseo a la perra, en los parques, en el Herrén. ¿Qué es? ¿Cómo se llama?




¿Alguien lo sabe?

martes, 7 de junio de 2016

Todo va bien en el prado grande

El prado grande es la zona enorme que se ve en el mapa, en la parte superior izquierda del número 12. Es un valle casi imperceptible que recoge agua de escorrentía y filtración de las fincas vecinas y la conduce a la zona de acumulación de agua (12). Suele estar mucho más mojado por el centro que por los lados y tiene muchos problemas de erosión. Estamos probando a hacer mini barreras a nivel que cortan el nivel en la zona de V del valle para ver si podemos recoger algo del agua que cae por ahí para conducirlo a las zonas más secas. Es lo que yo llamo una línea clave bastardilla. No tengo ni idea de si va a funcionar. 


En el curso de permacultura de este año continuamos el trabajo, que habíamos empezado el año pasado en el curso anterior. El diseño para este prado es un bosque de alimentos humano sin riego ni poda (zona 3), con un cortavientos (zona 4) en el extremo noroeste. Por ahora estamos haciendo las barreras y plantando lo que tenemos a mano con la esperanza de que sobreviva, frenar y recoger el agua, construir suelo y crear las condiciones adecuadas para plantar algo que dé de comer.

Barreritas a nivel con troncos de árbol y plantaciones protegidas por sombrajos
justo después del curso.

Como será una zona sin riego ni poda, mi idea es no regar ni cuidar de lo que planto, lo que se traduce en que prácticamente sólo me acerco por la zona en el curso de permacultura. Los resultados han sido bastante catastróficos por el momento. El año pasado, entre la sequía y el calor, murieron todos los arbolitos que plantamos, más los que yo planté más adelante, y encima no brotaron ninguna de las semillas de leguminosas (escoba y falta acacia) que planté (a no ser que las haya visto entre la selva que es hoy el Herrén).

Hoy he ido a verlo y me he encontrado con una grata sorpresa.

Disculpe, las barreritas de troncos ¿por dónde quedan?

 Ah, aquí están, uy, un árbol vivo.


¡Y otro!


¡Y otro!


¡Y otro más!


Vivos, y mejor que cuando los plantamos.


A cada arbolito le hicimos un alcorque permacultor, es decir, un alcorque que recoge el agua de escorrentía que viene de la zona superior de la cuesta, como una zanja de infiltración. Vamos a ver cómo está la tierra del alcorque a ver si está funcionando...

um... bastante húmeda

A ver si la comparamos con la tierra que hay justo al lado del alcorque...

¡Vaya diferencia!

Como dice mi hermano, "¡Me encanta que los planes salgan bien!". Las lluvias intensas del último mes han favorecido a estos arbolitos, ahora sólo queda que el verano sea clemente con ellos. 

Seguiremos informando.



miércoles, 1 de junio de 2016

Muro de piedra seca

Observar es uno de los principios más importantes de la permacultura y tiene la ventaja añadida de que es muy divertido. El otro día, por el sitio donde paseo con la perra encontré que uno de los muros de piedra que rodean las fincas por aquí se había caído. Siempre es interesante saber cómo hacen las cosas las demás personas, así que fui rauda y veloz a hacerle fotos.



Parece que el muro está formado por dos líneas paralelas de piedras grandecitas y en medio tiene un relleno de piedras más pequeñas. Tengo que ponerme las pilas con esto de la piedra seca, a ver si consigo mejorar mi dudosa técnica.

Dudosa técnica pétrea en la terraza del aparcamiento.