miércoles, 15 de marzo de 2017

Un mal invierno

Este otoño/invierno ha sido muy difícil para mi, como habéis debido deducir por mi larga ausencia del blog.

Una serie de problemas familiares y situaciones varias me han obligado a viajar mucho y no he podido cuidar el huerto. Unido con el hecho de que estamos cambiando a un proyecto urbano e intentando vender o alquilar el Herrén, el tiempo que he podido dedicar a Una suerte de tierra ha sido bastante poco.

Pero sigo viva y coleando.

Estoy trabajando en el nuevo proyecto, que documentaré en el blog Permacultura de apartamento, e intentando no desanimarme con los malos resultados del huerto ente invierno.

Malos resultados

Malos resultados

Malos resultados

Algunos supervivientes

Los topillos de las narices

Bastante regular

Una pena

Las habas van bien

Los guisantes, que habían germinado perfectamente, han desaparecido

Cosechas muy modestas

Un brócoli sí está hermoso

Es el único

Flores en las habas

Todavía no he podido ni pensar en el huerto de primavera y con el fiasco de los guisantes no sé muy bien que me deparan los próximos meses. En fin, que, un poco desastre. ¿Vosotros qué tal?

viernes, 3 de marzo de 2017

Este año no hay curso

Debido al cambio de proyecto (sí, nos pasamos a un proyecto urbano), este año no habrá curso de permacultura en el Herrén.


Estamos preparando un proyecto para nuestro piso y empezando un nuevo blog llamado Permacultura de apartamento.

viernes, 13 de enero de 2017

Engrudita resucita

Engrudita María del Milagro es el nombre que le pusimos a la masa madre que se presentó voluntariamente en un engrudo que andaba por la cocina el pasado mes de abril.

Lo bueno de la masa madre es que es única del lugar donde capturaste la levadura y que hace un pan riquísimo, con una acidez muy especial que a mi me encanta.

Lo malo de la masa madre es que está viva y a veces se muere.

Engrudita María del Milagro murió este verano por falta de atención.

Afortunadamente, habíamos usado el exceso de masa madre habitual en todas las casas donde hay masa madre para hacer chips de masa madre seca.

Chips como éste.

Sí, éste.

Guardamos los chips en un tarro de cristal, que metimos en una bolsa de papel marrón para protegerlos de la luz. 



Veréis, es que sabíamos que Engrudita se iba a morir. Las masas madre no duran mucho en esta casa.

Pero gracias a los chips de masa madre seca, hemos podido revivirla.

Engrudita resucitada.

Y, como veis, en muy buen estado de salud.

Un par de ciclos de alimentación más y podremos hacer pan con ella.